20061019

Serge Gainsbourg-Historie de Melody Nelson (1971)/Jane Birkin-Di Doo Dah (1973)






























Feo, orejón, elegante, cool, alcohólico, degenerado, inmoral, ególatra, misógino, sexópata, caradura, genio, talentoso, provocador. Una larga lista de adjetivos suela amontonarse al tratar de definir la obra y personalidad de Serge Gainsbourg. Obra y personalidad que están íntimamente entremezcladas al punto que su faceta de escandaloso personaje mediático eclipsó por mucho tiempo en Francia su inmenso talento artístico. Hubo que esperar que pasaran algunos años de su muerte -quizás porque empezó a hacerse evidente el gran vació que dejó su desaparición y que sus supuestos sucesores difícilmente iban a llegar a su nivel- para que su obra (y no solo sus happenings televisivos) empezase a ser recordada, reivindicada y revisitada.
“Se ha vuelto difícil componer y cantar luego de Gainsbourg” decía Christophe Marchand-Kiss[1]. Surgido dentro de la tradición de la chanson française bien se puede decir que fue su último gran exponente. Al llevar a esa tradición a lugares inesperados y sorprendentes -apropiando a esta a todo tipo de ritmos y estilos en una búsqueda permanente modernización y proyección al futuro- hizo que casi cualquier intento de renovación del género que se hiciese posteriormente quedase como reaccionario en comparación con los logros de Gainsbourg.
Es un error separar la vida publica de Gainsbourg con su obra ya que el personaje que el mismo fue creando lentamente consigo mismo -rodeándose de una moderna aura mitológica- juega permanentemente con su obra y es parte integral de la misma. De la misma manera el Gainsbourg personaje publico fue desdibujando lentamente los limites con un supuesto Gainsbourg “real”, al ser su vida privada -poetizada, mitificada y estetizada- una de las fuentes principales de las que se nutria su obra. Suele pasar que si alguien pasa gran parte de su vida interpretando un personaje, este termine tomando el lugar de la persona “original” (si es que esta existía antes). Es así que en Gainsbourg obra, vida pública y vida privada terminaron desdibujando sus limites para convertirse en una sola cosa.
Es por eso que la televisión fue clave en Gainsbourg[2]. Ya sea en interpretando una canción o simplemente siendo entrevistado Gainsbourg era capaz de convertir cada aparición televisiva en un evento de valor artístico por sí solo o por lo menos en un complemento de su obra. A finales de los 50s, cuando comenzaba su carrera, su increíble y particular presencia escénica en veladas televisivas de escala nacional fue importantísima para labrar su reputación inicial y ya en la segunda mitad de los 60s dio un paso adelante cuando empezó a realizar interesantísimos cortos (lo que hoy serian video-clips[3]) como manera de promocionar sus canciones. Gainsbourg vio en la televisión un medio inmejorable de autopromoción masiva y supo contrarrestar (aunque a veces solo en parte) los peligros de banalización y simplificación típicos del medio gracias a una avasallante presencia y personalidad. No importaba que tipo de programa de televisión se tratase, Gaingbourg iba a ser siempre Gainsbourg y no se iba a dejar amedrentar o anular por la televisión. Tenia una presencia tan fuerte que podía ir a cualquier lado y destacarse, sin que se lo “comiese” la circunstancia. Ya en los 80s, en el ocaso de su carrera y cuando los medios se interesaban mas por el decadente personaje polémico que por el artista, solía pasearse borracho por los estudios de televisión dando lugar a una seguidilla de apariciones que aún hoy son muy recordadas, como cuando trató de levantarse a una jovencísima Whitney Houston con una pick up line bastante directa (“I wanna fuck you”) o cuando luego de unos confusos episodios con el Fisco (que terminarían con la incautación por parte del Estado del 74% de sus ingresos) Gainsbourg da su versión de los hechos quemando en vivo en televisión nacional tres cuartos de un billete de 500 francos .




























El nombre verdadero de Serge Gainsbourg era Lucien Ginzburg y venia de una familia de judíos rusos que llegó a Francia en los años 20s huyendo de la revolución bolchevique. Su padre Joseph era un talentoso pianista y logró rápidamente establecerse trabajando en el circuito nocturno parisino. La Segunda Guerra Mundial y la invasión de Hitler marcaron a la familia Ginzburg ya que el Régimen de Vichy no le permitía a Joseph trabajar por lo que tuvo que emigrar al sur del país (Limoges) primero solo y luego con toda la familia. Con la liberación de Paris en 1945 toda la familia retorna a la ciudad, salvo una tía de Lucien, Olga, que murió en un campo de concentración.
Su carrera como cantante de empezó relativamente tarde. Primero intentó estudiar arquitectura pero luego abandonó la carrera para continuar la tradición artística familiar centrando sus esfuerzos en la pintura. Por un periodo de tiempo pintó intensamente y llegó a tener 400 cuadros terminados que luego quemaría en un violento gesto de insatisfacción con su obra. (“No sé perdió nada porque no había llegado a nada”).
Luego de esa desesperada acción decidió dedicarse a la música y se anotó en la Ecole Normande de Musique pero antes empezar a asistir a clase se lo requirió para terminar el servicio militar. No estuvo ahí mucho tiempo, pero fue allí donde “aprendió a beber”[4]. En su retorno a Paris dio clases en un centro para niños judíos por un breve periodo de tiempo para luego ingresar –gracias a los contactos de su padre- a trabajar como pianista y guitarrista en diversos centros nocturnos para diversos artistas, entre los que se puede destacar a Boris Vian, cuya versatilidad de recursos musicales, métodos surrealistas e impactante puesta en escena marcarían al joven Gainsbourg.
Para ese momento Gainsbourg estaba totalmente convencido de entrar de lleno al mundo de la música, pero algo traumado por sus enormes orejas, su enorme nariz y su congénita fealdad general descartó al principio la idea de ponerse a cantar enfrente a un publico por lo que prefirió dedicarse a producir y componer para otros artistas.
Antes de continuar con su carrera específicamente musical hay que recalcar el hecho de que a lo largo de su vida Gainsbourg tuvo intereses y actividades de lo más diversas. Además de componer, producir e interpretar en el mundo de la música, Gainsbourg fue compositor de bandas sonoras, actor (en más de 30 películas, aunque casi siempre en papeles secundarios), cineasta (hizo muchísimos cortos, gran parte de ellos con la función de ilustrar sus canciones, publicidades y cuatro largometrajes: Je t`aime (moi non plus), Equator, Charlotte Forever, Stan the Flasher) y hasta esta escribió una novela -Evguénie Sokolov- en 1980. También se sabe que a pesar de hacer de Nerón con sus pinturas, nunca abandonó el interés por esta disciplina artística y seguía pintando esporádicamente en su intimidad.
Como suele suceder con este tipo de personas con tendencias y capacidades múltiples, uno puede quedar muy sorprendido por la gran cantidad y variedad de cosas que hizo en su vida y no se puede evitar sentir admiración (y sana envidia) por haber aprovechado la vida de esa manera. Pero en privado Gainsbourg solía mostrarse frustrado por la gran cantidad de cosas que no pudo llegar a hacer y según cuentan crónicas de gente cercana a él, parte de sus tendencias autodestructivas provenían de este sentimiento (además de que gran parte de sus emprendimientos fueron rechazados o por el público o por la critica o por ambos).
Pero lo interesante de esta diversidad de actividades es ver como probablemente estas se hayan terminado de interrelacionarse e influirse mutuamente. Por ejemplo, gran parte de su obra musical, como Historie de Melody Nelson, posee cualidades que bien se pueden calificar de “cinematográficas” (en el sentido una forma narrativa que apela a las imágenes concretas en una cierta atmósfera referencial especifica que apela a un imaginario cinematográfico). Gainsbourg llamaba “un arte menor” el componer canciones, pero logro enriquecer ese “arte menor” hasta convertirlo en algo realmente trascendente gracias a un gran conocimiento de recursos literarios, un detallismo y cuidado propio de los grandes pintores (a los que trataba de imitar) y cierta apropiación personal de las ideas cinematográficas que surgieron en Francia en su época[5].






















Luego de hacerse rápidamente de experiencia como músico rentado, Gainsbourg continua su carrera musical como arreglador, productor y compositor para otros artistas. Si bien finalmente terminó él mismo interpretando sus canciones, nunca dejó de componer y producir para terceros. La lista es bastante larga y incluye nombres como Petula Clark, Juliette Greco, Dionne Warwick, France Gall, Anna Karina, Serge Regianni, Régine, Brigitte Bardot, Jacques Dutroc, Isabelle Adjani, Vanessa Paradis, Julien Clerc y por supuesto Jane Birkin. Como se habrán percatado la lista predominan las mujeres sobre los hombres. Y generalmente mujeres muy lindas.
Hasta mediados de los 60s sus canciones eran generalmente más exitosas cuando eran interpretadas por otros y si bien empezó su carrera como interprete en 1958 recién lanzo su primer LP en 1964, prefiriendo hasta ese momento siempre el formato del single o los Eps de cuatro canciones. Gainsbourg explicaba estas dos cosas diciendo que si lanzaba un LP con doce canciones probablemente solo dos de estas lograrían ser promocionadas mientras las otras diez pasarían desapercibidas para el gran publico, mientras que si repartía sus canciones a otros cantantes y él limitaba sus publicaciones a formatos de corta duración todas sus canciones (y no solo algunas) podían ser exitosas.
El hecho de tener la capacidad “global” de componer, producir, arreglar y cuando quería, también interpretar sus ideas, liberaba a Gainsbourg de tener que negociar con terceros el control del proceso y resultado final de su propia obra. Muchos artistas solo pueden soñar con tener esa capacidad de poder elaborar y controlar todo el proceso que lleva en hacer una canción desde los apuntes en papel hasta la publicación final. Hay un control autoral de la obra bastante excepcional. Incluso cuando escribía canciones para terceros, la marca de Gainsbourg se mantenía en ellas por mas que fuese otra la voz que las materializase.
A partir de la segunda mitad de los 60s, cuando logra tomar mas control sobre su carrera, Gainsbourg también tendría bastante control sobre la presentación y promoción de su obra a través de, por ejemplo, un cuidado arte de los discos o realizando cortos para televisión como manera de promocionar sus canciones. Pero fue sobretodo a través del perfeccionamiento de su personaje publico que Gainsbourg terminó de completar una refinada “puesta en escena” de su obra. Esa exquisita y ultracool presencia escénica fue clave como forma de promoción (a veces a través de la controversia y escándalo) y además termina sepultando los traumas de fealdad del cantante para dotarlo de una autoconfianza y seguridad con la que termino arrasando con todo lo que le se puso adelante.
























1965 es un año clave en su carrera ya que, además de empezar a colaborar con Brigitte Bardot, France Gall gana el festival de Eurovisión de ese año con una canción suya, Poupée de Cire, Poupée de Son . La canción fue luego numero uno en toda Europa, menos en Inglaterra (como era de esperarse para algo francés). No sé si por esto Gainsbourg fijaría a partir de ese momento gran parte de sus objetivos y obsesiones en ese país.
Si en 1964 Gainsbourg ya había desorientado a los seguidores tradicionales de la chanson basando su segundo LP (Gainsbourg Percussions) en ritmos afro-cubanos, en 1965 los lograría enfurecerlos del todo cuando declaraba que su intención desde ese momento en adelante seria la de hacer rock. Peor traición que esa, y en ese momento, es inimaginable.
Deslumbrado por el potencial del rock británico (en especial por Ray Davies) y toda la revolución cultural que lo acompañaba, Gainsbourg publica en 1965 un Super 45 con las canciones Qui est “in” qui est “out”, Marilu, Docteur Jekyll et Monsieur Hyde y Shu ba du na loo ba. Gainsbourg no hace versión mimética del rock británico y solo toma algunas cosas: las sólidas bases rítmicas, la instrumentación (la formación guitarra eléctrica bajo y batería) o cierta clase de arreglos; todo esto acompañado de un sano e hiriente cinismo y un uso constante de referencias a la cultura pop.
En este acto de desplante con su tradición y seguidores Gainsbourg no solo logró marcar distancia con los artistas de su género, sino que al mismo tiempo sobrepasó (y dejó parados como postes) a los rockeros franceses de esa época, los que generalmente se limitaban a imitar y hacer covers de los éxitos ingleses y norteamericanos del momento.
Es aquí la primera que a Gainsboug se lo acusa de ser un típico oportunista que va detrás de la moda. Pero nada mas lejos de la verdad. En el peor de los casos se lo puede acusar de cierto vampirismo, pero si hay algo que marcó su carrera fue el gusto por los riesgos y la aventura, intentando siempre hacer, sin dejar de ser un artista popular, música contemporánea. Curioso, inquieto e informado, su obra esta llena de experimentos, pruebas, escapes a otros géneros, intentos, movimientos audaces, errores y aciertos. Si bien su obra tiene una continuidad, unidad y elementos constantes, Gainsbourg nunca estuvo quieto y siempre encontraba mas placer e inspiración en lo nuevo que en repetirse eternamente. Partió de la chanson, pero jugó con elementos de jazz, del rock, pop, música africana, soul, funk, ritmos tropicales, reggae[6] y sobre el final de su carrera empezó a experimentar con sintetizadores en discos como Love on the Beat.
Gainsbourg fue un gran artista, que en lugar de dejarse ganar por el miedo a los cambios y la moda, plantaba cara antes ellos con la seguridad de que iba a salir ganando. En lugar de refugiarse en lo seguro veía de que manera los cambios podían enriquecer su obra y disponía de la personalidad, talento (y ego) suficientes como para estar seguro de poder ganarle al paso del tiempo.
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Me extenderé mas sobre este tema cuando hable sobre Jane Birkin, pero hay que destacar que el estilo vocal de Gainsbourg se basa en el aprovechar sus limitaciones técnicas (recordemos que no era su idea ser cantante) para crear una sensación de intimidad a través de un tono generalmente confesional y contenido. Gainsbourg no podría llegar a determinadas notas y poseía un rango vocal limitado, pero logró perfeccionar un estilo personal, que muchas veces se asemejaba a la de una especie narrador en off sobre la música, propio del que no necesita levantar la voz para mostrarse seguro y dominador total de la situación, manejando los tiempos y climas de una manera de lo más canchera, como si nada le costara el mas mínimo esfuerzo. Al mismo tiempo, la cuidada interpretación de sus letras -eligiendo cuidadosamente como pronunciarlas y entonarlas- colaboraba en perfeccionar este estilo e incluso las hacia jugar con su sentido.
Las letras de Gainsbourg eran de una gran musicalidad y belleza. Muchas veces se dice (y el mismo lo decía) que las palabras que utilizaba eran elegidas mas por su sonido que por su sentido, pero esto no quiere decir que en esta acción Gainsbourg se despreocupara totalmente por el significado de las palabras. Sus letras, disfrazadas a veces en la simpleza de lo literal, solían jugar en múltiples planos y niveles de significado. Él tener que optar en la lírica entre la fonética o el significado es una falsa dicotomía, ya que si se quiere llegar a una canción perfecta ninguno de sus elementos deben tratarse como relleno. Y como dice Billy Childish: “Life it`s too short to boring music”.
Una de las características mas personales de las letras de Gainsbourg, y de su manera de interpretarlas, era la acentuación en las posibilidades rítmicas de las mismas. En muchas de sus canciones la voz ofrecía un contrapunto o arreglo rítmico o directamente ayudan a marcar el ritmo de la canción. Así que no solo elegía las palabras a utilizar por su sonido, sino que también por sus cualidades rítmicas casi utilizándolas como si fuesen un instrumento mas de percusión[7].


















En general, y esta es otra de sus cualidades destacables, en la obra de Gainsbourg la relación música y letras parece simbiótica, como si se hubiesen generado al mismo tiempo y no una a partir de la otra.
Los extraños y intraducibles juegos de palabras en los que Gainsbourg solía basar sus letras se apoyaban en recursos literarios que están con nosotros hace miles de años (anáfora, anadiplosis, paranomasia, aliteración, etc) logrando así un estilo personal y único con recursos clásicos a los que a veces adornaba con detalles surrealistas o asociaciones libres a lo détournement. Jugando con el doble (o múltiple) sentido de las palabras (a veces de una explicitud sexual digna de No Toca Botón) Gainsbourg manejaba su lengua con calidad, elegancia y maestría.
Pero la característica mas personal en las letras de Gainsbourg es la construcción, a través de un múltiple juego intertextualidad, de una especie de gran corpus mitológico autorreferencial en el que se mezclaban y convivían referencias a otras obras (filmes, novelas, textos filosóficos), conceptos, elementos y personajes de la cultura pop, personajes de la historia universal, personajes de ficción y personajes de su propia invención, en el que al mismo tiempo entremezclaban elementos de su propia vida y leyenda autogenerada. Elaeudanla Teïtéïa, Talkie Walkie, Buffallo Bill, Beetyjane Rose, Johnny Jane, Eva, Mickey Maousse, Rolls Royce, Nefertiti, Gainsbarre, Paco Rabane, Bonnie & Clyde, Melody Nelson, Evguemie Sokolov, Lola Rastaquouére, Marilu, “In”, “Out”, “Hold up”, Baudelaire, Nietzsche, Van Gogh, Ford Mustang, Kawasaki, Banana Boat, Prévert, Chopin, New York USA, Rosemary, Anna, Charlotte, BB, Docteur Jeckill, Monsieur Hyde, Loulou, Pistolet Joe, Capone, Harley David Son of a Bitch y una lista casi eterna se fueron acumulando construyendo poco a poco un universo propio en el que se combinaban de manera personal hallazgos del pop art y el surrealismo.

Historie de Melody Nelson
En una oscura noche Gainsbarre conduce su Rolls Royce. Poseído en sus pensamientos y con la mirada fija en el horizonte, solo escucha el silencio del motor mientras atraviesa una carretera aislada y solitaria. De repente siente un golpe. Ha atropellado a alguien. Al principio solo ve las ruedas de una bicicleta y después ve el cuerpo de una chica que tirado sobre el pavimento. Afortunadamente la chica esta bien, se llama Melody Nelson y tiene solo 14 otoños y 15 primaveras. Gaisbarre la alza en brazos sin saber en ese momento que se convertiría en la única persona que iba a abrazar a Melody en su vida. Nace un típico amor fou; sin limites, intenso, onírico y fugaz. Gainsbarre le enseña a Melody los secretos el amor físico en la habitación de un particular hotel (que es en realidad como una especie de museo o colección privada de arte) en donde la belleza de Melody se muestra como solo comparable con las grandes obras maestras de la historia universal. Ella se convierte, al mismo tiempo, en musa inspiradora y obra de arte. Todo iba bien hasta que un avión en el que viajaba Melody se estrella y desaparece en la selva de Nueva Guinea a causa de hechizos de los brujos locales que buscan atraer los aviones a la jungla con el fin de saquearlos.
Mas o menos esto es lo que se cuenta, en menos de media hora, el disco Historie de Melody Nelson. 1971, dos años después del polémico Je t`aime (moi non plus) Gainsbourg lanza su primer disco conceptual[8] que si bien no pasó totalmente desapercibido en su momento, fue necesario el paso del tiempo para que empezase a ser reivindicado y admirado como el gran disco que es. Es que algunas obras tardan mas que otras en mostrarse en toda su plenitud. No vendió enormidades y es lógico, ya que habituado el mercado, los medios, y el mismo Gainsbourg al formato de hit single, un disco de este tipo –que solo se puede apreciar en su totalidad y no a través de un corte del mismo- fue un disco de difícil promoción[9].
Historie de Melodie Nelson tiene además cierto carácter hermético que vuelve una obra difícil. Es un disco bastante insular al que no se lo puede fácilmente relacionar con otros a través de referencias. Una obra auténticamente experimental cuyos pasajes más interesantes e idiosincrásicos (llenos de ideas y pliegues) son tan complejos como originales. Único en su genero, todo el disco en su conjunto es un gran hallazgo y otro ejemplo en la carrera de Gainsbourg de su gusto por hacer música realmente arriesgada, innovadora y contemporánea.
Otra vez mas, Gainsbourg toma una idea ajena (la del disco conceptual, proveniente del rock) para adaptarla a su universo y dar su versión de la misma. El que sea una historia el eje central del disco le da a Gainsbourg la posibilidad de hacer gala de sus magnificas capacidades de narrador e ilustrador de ambientes y climas, en colaboración con una musicalización (y aquí es clave la tarea del productor y arreglista Jean Claude Vannier) que es clave para la dramatización de las escenas narradas.
Como es lo normal en un disco conceptual una continuidad borronea los limites entre las canciones y al principio cuesta apreciarlas como piezas separadas. Haciendo esta aclaración pasemos a decir que las canciones son solo siete y se pueden dividir en dos grupos. El primero estaría integrado por las largas canciones que abren y cierran el disco, Melody y Cargo Culte, que con sus siete minutos cada una (larguísimas si vemos que las canciones de Gainsbourg suelen durar dos minutos o menos) llegan a ocupar mas mitad del disco. A este grupo se les puede sumar L`Hotel Particulier (que es cuando se la clava[10]). Estas tres piezas se pueden considerar las composiciones mas logradas y representativas del disco. En ellas el clima es denso, narcótico, sugerente, oscuro. Son canciones algo deformes, con estructuras complejas y con cierto aire de dub oscuro sin ser dub[11]. Están mas centradas en crear un clima propicio para la historia que en ser canciones tradicionales. Hay una utilización muy especial de la orquesta, que por momentos se sale de su papel tradicional se para colaborar con la base rítmica uniéndose en una extraña alianza. El bajo toma un rol importante y protagónico (Melody y Cargo Culte se sostienen en una línea de bajo muy similar, lo que le da unidad al comienzo y fin de la historia) que poco tenia que ver con el papel que le daba rock que se hacia en esa época al bajo y se acerca mas al papel que iría a tener del post punk del adelante (aunque en realidad era algo de lo mas normal para alguien criado en el jazz y con gran conocimiento de la música negra en general). En estas piezas - y en menor o mayor medida en todo el disco- hay una utilización muy original y compleja de cómo se relacionan los diferentes instrumentos y elementos que componen las canciones. Estos dialogan, hablan, gritan, se entrelazan, se desentienden, discuten, se reconcilian, se escupen, se besan, se hacen mimos, se golpean, se hieren, se interrumpen, se superponen; se logra generar un clima de aparente caos e imprevisibilidad, por mas que en realidad todo esta bajo control y se atiene curso intencional y marcado[12]. Esta oscilación, entre caos y orden es uno de los grandes hallazgos del disco.
Como contrapeso y complemento estas largas y densas piezas, hay una serie de canciones más simples, reflexivas e intimas, en donde Gainsbourg parece abstraerse de la situación que esta contando para reflexionar sobre ella. Aquí se detiene para enumerar las virtudes y perfección de Melody mientras manifiesta una naciente dependencia hacia ella (Ballade de Melody Nelson), ofrecer una melancólica visión sobre los misterios y secretos del amor en un bellísimo vals de sutileza impresionista (Valse de melody) y empezar a demostrar peligrosos rasgos de celos posesivos (Ah! melody[13]).
El festivo funk eléctrico instrumental post-coito (En melody)[14] no entra en estas dos categorías que me acabo inventar (en todo caso entra mas bien en la primera). Esta pieza ofrece un ultimo quiebre en el disco; que va de la manifestación explosiva de alegría y felicidad del momento de la pareja pero que sobre el final se adentra y adelanta en el trágico desenlace de la historia.



















En un claro ejemplo de los como se borronean los limites entre realidad, ficción y leyenda, es claro que Jane Birkin es Melody Nelson y Melody Nelson es Jane Birkin. El disco narra de forma poética e idealizada el encuentro real entre Gainsbourg y Birkin. Gaisbourg construye aquí uno de los tantos homenajes a su musa inspiradora (¡y que musa!), la mujer que con la que permanecería mas tiempo y los mejores años de su vida. Entonces, ¿Qué significaría entonces la muerte final de la adolescente Melody?. Jane Birkin -que por mas que todo el disco este hecho en su honor, solo participa en él para de vez en cuando decir el nombre del personaje que interpreta- podía representar en la ficción a una lolita, pero estaba cumpliendo por esa época 25 añitos. Además, ya no se trataban de un romance fugaz; ya convivían y tenían a una recién nacida Charlotte. ¿Será esa la muerte que hace referencia Gaisnbourg?, ¿La muerte de la lolita que para convertirse en mujer?.
En fin, yoquesé. En realidad los rasgos mas reveladores de esta obra en la relación ficción-realidad están en la permanente equiparación (en una especial forma de fetichismo) de Jane Birkin como musa inspiradora que al mismo tiempo es una obra de arte, lo que esta relacionado con el carácter posesivo y dependiente del amor que tenia Gainsbourg hacia con Birkin. Gainsbourg se sentía atraído por la inglesa al punto que se convirtió en su razón de existir, pero al mismo tiempo lo carcomían los celos y el hecho de que su mujer fuese un objeto de deseo para los otros. El miedo a que algún día se la robaran era un constante problema (que termino arruinando la relación) y que Melody muriese atraída por los hechizos de los brujos que querían atraerla quizás vaya por ese lado.

Pasemos a Jane Birkin.

Mujeres













Antes de llegar a Jane Birkin hagamos un pequeño repaso por la selecta lista de mujeres que pasaron por la vida de Serge Gainsbourg.
El primer gran amor de Serge Gainsbourg llegó cuando aun se llamaba Lucien Ginzburg y trataba infructuosamente ser pintor. Elizabeth Levitsky provenía de una familia de aristocráticas rusos, trabajaba como modelo y además era secretaria del poeta surrealista Georges Hugnet. No pude encontrar ninguna foto de ella en que vea en su plenitud, pero con esas credenciales me imagino que era muy linda (o sea: era rusa y era modelo) y además no debía ser ninguna boba. Recordemos que en esa época nuestro héroe aún se sentía disminuido por su fealdad, pero al parecer ya poseía una personalidad magnética. Con ella se casa en el 51 y seria clave en la vida de Gainsbourg ya que a través de ella llegó a conocer personalmente a varios artistas surrealistas (la pareja solía pasar noches en el apartamento de Salvador Dalí) que luego influirían en su vida y obra.
La relación con Liz termina en el 57 y luego pasarían siete años de soltería empedernida (en donde Gainsbourg se dedicaría a hacer arrancar su carrera como músico) hasta en el 64 que se casa con Francoise Pancrazzi a la que Gainsbourg llamaba La Princesee. Con ella tendría su primera hija, Natacha. Este matrimonio duraría muy poco y se separarían al año siguiente, aunque recién seria anunciado a la prensa al año siguiente. Para el momento Gainsbourg ya era una persona publica.
Simplemente sacando cuentas y atando cabos uno puede darse cuenta cual era la razón del fin de este segundo matrimonio, iniciales: BB.
El romance de Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot seria breve pero intenso y productivo. Fue todo un bombazo para los medios, paparazzis y revistas del corazón: Gainsbourg no solo se estaba levantando a una chica hermosa sino que se estaba levantando al símbolo sexual de todo un país y toda una época. Juntos lanzarían dos discos clásicos Bonnie & Clyde y Initiales BB. Es en esa época que la música de Gainsbourg empieza a abandonar definitivamente sus raíces en la chanson para captar el espíritu de los tiempos y además empezar a hacer una música con tintes más eróticos, por no decir explícitamente sexuales. Es durante este affair que Bardot le pide a Gainsbourg que escriba: “la plus belle chanson d`amour qu`il puisee imaginer” (« la canción mas bella que pueda imaginar »). Este apareció al rato no con una, sino con tres canciones: una con una historia de amor trágico, Bonnie & Clyde, otra sobre un amor con deslices fetichistas, Harley Davidson y una última sobre “amor físico” (amour phyisique), Je t`aime (moi non plus) que como Gainsbourg solía referirse al sexo. Las tres canciones se grabarían, pero solo las dos primeras salieron publicadas. Bardot le pidió Gainsbourg que no publicase Je t`aime (moi non plus) asustada por la posible mala aceptación publica debido a su explicito contenido sexual[15].
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Jane Birkin
Jane Birkin nació en 1946 y es hija del aristócrata inglés David Birkin y la actriz Judy Campbell (musa del compositor Noel Conward). Jane se crió con comodidades burguesas y recibió una típica educación aristocrática, pero rodeada de un entorno artístico que fomentaba sus inclinaciones creativas.
Jane quería seguir la carrera de su madre y a principios de los 60s consigue sus dos primeros papeles. El primero en una producción de Graham Greene, Carving a Statue y luego en musical Passion Flowers Hotel del compositor John Barry, con el se casaría y tendría su primera hija, Kate. Su carrera como actriz no tiene continuidad hasta que aparece en el clásico filme de Antonioni, Blow Up. Su papel no era importante, pero su celebridad se da al convertirse en la primera actriz en hacer un desnudo frontal en un filme mainstream inglés. Birkin se convierte en un personaje popular de swinging london y en 1968 Birkin conoce a Gainsbourg cuando los dos audicionan para un filme llamado Slogan.

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Jane Birkin y Serge Gainsbourg estuvieron juntos por 12 años, siendo esta la relación más duradera que tuvo Gainsbourg y en definitiva el amor de su vida. Con ella tendría una hija, Charlotte. La pareja vivía en una finca, alejados del acoso de la prensa, lo que le daba a su vida un aura misteriosa que luego Gainsbourg aprovecharía en su obra. Es que se trataba de una pareja irresistible para la prensa: dos estrellas e iconos populares de dos países culturalmente tan cercanos como diferentes estaban juntos. Con el apadrinamiento (como era es lógico) de Gaisnbourg, Birkin inició aquí su carrera musical y paralelamente su carrera como actriz se vería prácticamente limitada a una serie de sexplotations europeos en que su sola presencia frente a la cámara (con o sin ropa) cargaba de erotismo y lujuria la pantalla. La pareja se separaría en 1980 y Jane se llevaría a sus hijas (Gainsbourg crió a Kate como una hija propia) pero siguieron teniendo una relación amistosa, de hecho no dejaron de colaborar juntos y Gainsbourg le compuso y grabo dos discos enteros (Baby Alone in Babylon y Lost Song).
Antes de volver al 69 habría que recordar que luego de Jane Birkin, Gainsbourg estrecho una relación intima (aunque al parecer solo amistosa) con Catherine Deneuve y habira que hacer una pequeña mención a Caroline Von Paulous, alias Bambou, la última mujer en la vida de Gainsbourg. Con Bambou (que tenia veintiún añitos cuando se involucra con Gainsbourg el que ya iba por pasando alegremente el medio siglo de vida) intentó hacerle empezar una carrera musical y grabó un single (Lulu) y un disco (Made in China) que fracasaron comercialmente.
Aunque en realidad, bien se puede considerar a su hija Charlotte como la última mujer de su vida, o por lo menos, su ultima musa. A ella también la haría comenzar una carrera como cantante y fue con el single Lemon Incest que el mundo vio por primera vez a la pequeña Charlotte cantar. Con 12 añitos aparecía, algo escasa de ropa, en el video de la canción en tendida en una cama con su padre en una serie de poses “sugerentes”. Gainsbourg hacia cantar a su hija un estribillo que recordaba a Je t`aime (moi non plus) (Je t'aime t'aime, je t'aime plus que tout, papa papa) y un pasaje de la letra decía: L'amour que nous n'f'rons jamais ensemble/ Est le plus beau le plus violent/ Le plus pur le plus enivrant (El amor que nunca realizaremos /es el mas bello, el mas violento /el mas puro, el mas embriagante)
Como se imaginaran, otro escándalo. Pero como era costumbre en Gainsbourg los escándalos se explotan comercialmente hasta la ultima gota y el siguiente single, Charlotte Forever, continuaba con la temática del anterior. La canción era parte de la banda sonora de todo un filme con mismo nombre quizás bastante menos vulgar que el video de Lemon Incest, pero no menos sugerente en lo que tenia que ver con la idea de un amor profundo entre padre e hija y en donde además se jugaba con la idea de Charlotte como sucesora o reencarnación de su madre.



















69
Paréntesis. Hubo una época en que los escándalos y provocaciones sexuales o morales de los artistas podían servir por lo menos para abrir temas de discusión que a la larga y en algunos casos servían para descomprimir y ensanchar las libertades morales y sexuales de toda una época. Je t`aime (moi non plus) fueron uno de tantas sucesos culturales de una época (los 60s) que ayudaron a que en los años siguientes la moral conservadora y represora en lo sexual diera paso a una época algo más liberal en esos aspectos. Me desvío un poco del tema para hacer observar como los “escándalos” actuales mas bien sirven para lo contrario. El beso de Madonna y Britney y sobretodo la puta teta de Janet Jackson son mediatizados intencionalmente como grandes escándalos y provocaciones cuando en realidad se trata de un beso en la boca entre dos personas y una teta de mierda. Esto se hace deliberadamente con fin de introducirnos en una época más represiva y oscurantista en lo sexual. O sea, ¿tanto lío por una teta?. No debería ser así, pero todos los medios de comunicación yanquis lo presentaron como algo intolerablemente provocativo con el fin que de ahora en adelante una simple teta sea motivo de escándalo (es decir, bajar el limite de lo que es inmoral y lo que no a estándares mas conservadores) y de paso presentar al ñoño de Justin Timberlake como un artista “provocativo”, que obviamente se arrepintió y pidió perdón a toda América por lo que hizo (porque ahora los artistas “provocativos” pueden “provocar”, pero después piden perdón y siguen con su vida basada en los tradicionales y conservadores valores familiares norteamericanos) poniendo caras de impresión cuando recordaba el traumático momento en que le vio la teta (repito: una teta) a la hermana de Jacko aclarando que fue sin querer y que no estaba previsto. ¡Es que podía haber niños mirando!. ¡Que horror!. (Porque por mas que los niños lo que mas ven en sus primeros meses de vida es una teta parece que verla después puede ser traumatizante). Hace unos días leí como los productores de Desperate Housewives borraban mediante la computación los indicios de pezones que se podían ver a través de la ropa de las actrices para que no tener problemas con los nuevos códigos de censura televisivos y no hay que olvidar las protestas de asociaciones de madres para que no aparezcan tetas en las portadas de revistas que están a la vista del público, y no se referían a Playboy o Hustler, sino a las típicas revistas para dar consejos madres en donde de vez en cuando a algún degenerado se le ocurre poner a una mujer amamantando. En fin, los 60s nunca existieron, aquí no pasó nada y ya estamos de nuevo en los años 30s y El Código Hays de Censura vuelve a regir nuestras vidas.
Volvamos a 1969. Serge Gainsbourg y Jane Birkin eran la pareja de celebridades del momento y al mismo tiempo un puente entre los efervescentes movimientos culturales de Inglaterra y Francia (o por lo menos, algo que los franceses e ingleses tenían en común). Gainsbourg decide regrabar la canción que Bardot no quiso publicar con su nueva novia y voilá. Éxito y revuelo instantáneo en toda Europa. Gainsbourg consigue así su primer y preciado primer numero uno en Inglaterra logrando superar la espina que le quedo por no haberlo conseguido con Poupée de Cire, Poupée de Son. Lo mas curioso de ese numero uno es que lo consiguió por mas que la canción tenia su radiodifusión prohibida en las islas británicas, convirtiéndose así en un antecedente similar al del numero uno conseguido por los Sex Pistols con God save the queen. Pero los jadeos, resoplos, respiraciones y sonidos explícitamente sexuales y lujuriosos que salían de la boca de Jane Birkin en esta canción no solo alarmaron a los guardianes de la moral ingleses sino que fue prohibida su difusión por televisión y radio en países como España, Italia y Suecia. Hasta el diario oficial del Vaticano, escandalizado por esta versión romantizada de la lujuria, le dedico un editorial a denunciar a la canción como obscena (vaya novedad).
Je t`aime (moi non plus) terminó siendo el mayor éxito comercial de la carrera Gainsbourg, multiplicando su fama (y la de la pareja) en Francia y toda Europa. Luego siguieron explotando el éxito y revuelo provocado por la canción con el single 69, Année Erotique y publicaron todo un LP llamado simplemente Serge Gaisnbourg et Jane Birkin. La canción es todo un clásico de la música popular del siglo XX que conoció luego varias versiones de otros artistas como Malcolm McLaren, Psychic TV, Donna Summer o Eistürzende Neubauten.

























Di Doo Dah
El single Je t`aime (moi non plus) significo el comienzo de la carrera Birkin como cantante y ese mismo año se lanza el disco Serge Gainsboug & Jane Birkin que contenía, además de la canción del escándalo y su continuación (69 Anne Erotique) otros clásicos del universo Gainsbourg como L`Annamour, Orang Outan o una versión de Les Sucettes, canción que originalmente fuese un éxito en la versión de France Gall[16]. Pero el verdadero debut solista de Birkin se produciría recién cuatro años mas tarde de esto y dos años después de Historie de Melody Nelson mas con Di Doo Dah en 1973.
Como era de esperarse, todas las canciones estaban compuestas por Gainsbourg y la producción corrió a cargo, nuevamente de JC Vannier. Al ser Di Doo Dah es una prolongación mas de la obra de Gainsbourg, comparten muchas características comunes. El disco esta construido sobre bases rítmicas hiper simples, a los que se suman sutiles arreglos de cuerdas mas arreglos y un discreto acompañamiento de piano o guitarra, sobre los cuales Bikin canta íntimamente con una voz a veces casi susurrada y desafinando olímpicamente varias veces a lo largo del disco.
Aprovechando la evidente carga erótica de la figura de esta chica, los temas del disco giran entre los celos, la lujuria y la infidelidad. Lo curioso aquí es de nuevo el juego entre ficción, leyenda y realidad. Los celos y miedo a la infidelidad que Gainsbourg terminaron destrozando esta relación idílica son parte central del disco. Aquí Gainsbourg como que sublima y tranquiliza sus temores de infidelidad al escenificarlos en el plano de la ficción. En Help Camineur , Birkin (Melody?) pide ayuda a un bruto conductor de un camión cisterna para que la ayude (¿una forma de Gainsbourg de recordarle en un juego referencial con Historie de Melody Nelson de la suerte que tiene de haberse cruzado con su vida y no con otro?). C`est la vie qui veut ça, empieza con la frase “j`amerai te dire que je te suis fidèle” (me gustaría decirte que te soy fiel) para luego narrar una serie de infidelidades. En Mon Amour Baiser, Birkin narra como besa a todo el mundo en una especie de oda a la promiscuidad (baiser es “besar” pero también puede ser “cojer”, “follar”, eso). Y en Banana boat...bueno, ¿vieron alguna vez un banana boat?, bueno, imagínense a Jane Birkin en un banana boat.



















He escuchado varias veces la siguiente estupidez: que Jane Birkin no sabia cantar, que carecía de talento musical y que de no ser por Serge Gainsbourg y su sobrenatural belleza (la de ella digo) nunca hubiese llegado a grabar un disco.
A ver. Estamos en el siglo XX y estamos hablando de música pop, ser por lo menos presentable a la vista es importante. No digo que haya que nacer lindo para poder cantar enfrente a un público, Gainsbourg es un caso de cómo la inteligencia logra dar vuelta un partido que había empezado con un 0-4 en contra. Pese a ser un niño feo, Gainsbourg termino siendo un señor mas que agradable a la vista y la linda colección de mujeres que logro atraer en su vida sirven de prueba. La belleza es una prueba de inteligencia y además se manifiesta en infinidad de formas. La belleza de Birkin no solo es heredada por el destino de unos buenos genes sino al saber llevarla con una simpatía, encanto y elegancia multiplicó su belleza natural. Además el disco (y parte de su carrera) esta construido alrededor de su imagen, es decir, gran parte de la “gracia” de las canciones es que son cantadas por una chica muy muy muy linda, estas no tendrían mucho sentido si no supiésemos como es que luce quien las interpreta.
Segundo, pese a que estamos ya dentro del SXXI hay gente que sigue midiendo el “saber cantar” con patrones previos al SXX.
Un poco de historia. Con el desarrollo tecnológico de principios de siglo pasado la música experimenta varios sacudones. Uno fue el la posibilidad de grabar la música para poder ser reproducida en otro momento y lugar. Hasta ese momento, la música era siempre un evento, una performance que sucedía en determinado momento y lugar. Ligado a esto están los procesos de amplificación de sonido y el desarrollo (paralelamente a la industria discográfica) de la radiodifusión. Ahora tenemos algo llamado micrófono por lo que las técnicas vocales que se desarrollaron pensando en la Opera no son tan necesarias como antes, lo que produjo una verdadera democratización en el arte de cantar. Así que no hace alzar la voz, te oigo igual. El crooning fue todo un estilo basado y pensado para las nuevas técnicas de amplificación de la voz que se fue desarrollando a partir de los años 20s y que gente como Bing Crosby logro dominar a la perfección antes de que el rock n roll arrasase con todo (en donde también se aprovecho la amplificación eléctrica de la voz de varias maneras). Gracias a la amplificación se género la posibilidad de crear una sensación de intimidad confesional que luego aprovecharían Gainsbourg, Birkin y otros miles de cantantes. Entonces es así que tenemos a la voz de Birkin con la sensación de que nos es susurrada al oído, como un juego de caricias y besos en el cuello, logrando así explotar al máximo las capacidades eróticas de la chica, logrando una obra que difícilmente puede ser más excitante.
Bueno, ahora bien. Birkin no solo canta bajo sino que también desafina, es decir, no canta bien técnicamente. Y bueno, Sid Vicious no tocaba el bajo y Jane Birkin no sabia cantar. ¿Y que?. Por mas que hemos tenido todo un siglo plagado de una gran cantidad de maravillosas obras musicales (en varios estilos, géneros y ambientes) que prescindían de la búsqueda de la perfección técnica, hoy en día (y sobretodo en Uruguay) se sigue repitiendo que aprender a tocar (aprender a tocar como se supone que se debe tocar) es fundamental para hacer música. No. La técnica puede ser útil para hacer música, pero no esencial. Hay otras cosas más importantes.
Además la sola idea de que Birkin “no sabia cantar” es ridícula. Si, en Di Doo Dah desafina varias veces, ¿pero que es lo que les hace pensar que no se trata de algo deliberado?. Si realmente hubiese querido que el disco hubiese salido correctamente afinado hubiese simplemente hecho otra toma. Las desafinaciones de Birkin tienen una razón de ser y cumplen una función esencial en cualquier obra de arte: provocar una emoción. El error puede ser un hallazgo y un motor creativo. La delicada y quebradiza voz de Birkin produce algo, es humana y es real, y sobretodo con ella logro crear un estilo propio, reconocible y original.
Otra cosa. La ultima acusación que recibe Birkin es de algo así como simple “marioneta” de Gainsbourg, ya que este le componía todas las canciones y diseñó su carrera musical en casi todos los niveles. Bueno, para empezar, ligar la “autenticidad” o “validez” de una obra musical al hecho del que compositor e interprete sea la misma persona ignora no solo la historia de la música popular del SXX (el Tin Pan Alley, el Brill Building, Gershwin, los standars de jazz, las primeras bandas de rock, etc) sino que prácticamente toda la historia de la música universal, ya sea académica o popular. Por alguna extraña razón se sigue suponiendo que una obra musical es más “válida” si el que interpreta la música también la ha compuesto y seguimos atados a esa concepción rockera nacida de cuando a los Beatles les dio por empezar a componer canciones para dar un paso adelante en su carrera.
Además, como si el hecho de que la carrera musical de Birkin sea una creación absoluta de Gainsbourg la invalidase como hecho artístico. ¿Que tendrá que ver?. Aparte esto ni siquiera era totalmente cierto. La inglecita puede que hubiese un títere del francés, pero esta era lo suficientemente talentosa e inteligente para que, al estar conciente de que estaba interpretando un papel, lograr perfeccionarlo, mejorarlo y darle una terminación adecuada.
En definitiva, ¿cómo no darse que cuenta que estamos hablando de un hecho artístico[17] cuando Gainsbourg pone a su descaradamente hermosa novia a cantar (mal) bellas canciones de explicito contenido sexual casi como echándole en cara al mundo lo linda que es y lo bien que lo esta pasando?.

















"Sé que los actores profesionales son rápidos y buenos, son puntuales y se lucen, lo hacen bien y están a tono, hacen sus números y no hay problemas. Los ves actuar y parecen tan naturales que jamás dirías que están actuando: es como si acabaran de tener una ocurrencia. Pero vuelves a verlos la noche siguiente y acaban otra vez de tener una ocurrencia. Si alguna vez tengo que elegir a alguien para un papel, busco la persona más equivocada para el papel. Nunca puedo visualizar a la persona idónea para él. La persona adecuada para el papel adecuado sería demasiado. Además, nadie es del todo adecuado para un papel, porque un papel es una función, nunca es real, de modo que si no puedes conseguir a alguien que sea del todo apropiado, es más gratificante conseguir a alguien totalmente equivocado. Entonces tienes la certeza de que has conseguido algo. No digo que el gusto popular sea malo, pues lo que se desecha del mal gusto es bueno: digo que lo que se desecha es probablemente malo, pero si puedes recogerlo y convertirlo en bueno o al menos en algo interesante, entonces no pierdes tanto como perderías de otro modo"

Anduy Warhol, fragmento de Mi Filosofia de la A a la B y de la B a la A

[1] Autor del libro Gainsbourg, le génie sinon rien.
[2] En el 94 en Francia se editó una caja de 4 videos que recopilaba sus apariciones abarcando toda sus carrera (1958-91) llamada simplemente Gainsbourg. Desconozco si esta caja se reedito en dvd, pero si aún no se hizo alguien lo van hacer pronto.
[3] Suele olvidarse que estos proto video-clips son en realidad una evolución de las presentaciones que los artistas hacían en los estudios de TV. Con o sin playback, las escenografias y puestas en escena de esas presentaciones se fueron desarrollando hasta adquirir la forma de pequeñas obras de teatro y luego en pequeñas obras cinematográficas. En el caso especifico de Francia esto se nutrió gracias a superabundancia de realizadores jóvenes que empezaron a trabajar en esa época (ciento setenta cineastas debutaron en el perdido 1959-62). Digo todo esto porque cada vez que se habla de “la historia del video clips” es como si antes de MTV no hubiese habido nada. A medida que el prestigio de Gainsbourg fue creciendo, este tomo cada vez mas el control de estos pequeños filmes hasta directamente convertirse el director de la mayoría de los mismos.
[4] Su gusto por el alcohol, el tabaco y “la mala vida” en general lo llevo a tener su primer infarto en 1973.
[5] “La Nouvelle Vague C`est moi” declaraba, muy suelto de cuerpo, en 1963. “Nueva Ola, lo que es decir, el avant garde de la canción. Hay todo un lenguaje por inventar. Todo un mundo por crear, todo esta por hacerse ».
[6] ¿Cuántos artistas no-jamaiquinos hacían reggae a finales de los 70s?. Gainsbourg adopto el reggae casi paralelamente a los punks y grabó en Kingston (con músicos vinculados a Peter Tosh, Black Uhuru, Gregory Isaacs y Bob Marley) dos muy buenos discos en ese género: Aux Armes et Caetera y luego Mauvaises Nouvelles des Etoiles. Aunque quizás el reggae mas conocido de Gainsbourg sea la versión que hizo de La Marseillaise, la que le valió el odio un una colección de editoriales furibundos en la prensa de derecha, que recordaron súbitamente los orígenes ruso judíos de Gainsbourg. Años mas tarde, como forma de respuesta a todo este asunto, Gainsbourg aprovecharía su fortuna para comprarse una subasta el manuscrito original del himno francés.
[7] Una manera de ejemplificar esto es con la canción Comic Strip; en el “estribillo” la voz femenina pronuncia una serie de homonopatopeyas (referidas, dicho sea de paso, a la serie de Batman de los 60s) que terminan como siendo parte del arreglo de bateria que se hay como acompañamiento. La versión mas conocida de esta canción es con Brigitte Bardot pero hay otras menos conocida con Jane Birkin.
[8] Mas adelante en 1976 haría otro disco conceptual: L`homme a tète de chou.
[9] Gainsbourg hizo como manera de promocionar al disco, un corto para cada canción del disco para ser emitidos en la televisión francesa. Los 7 cortos se puede encontrar en youtube y en su conjunto conforman una especie de película 1 2 3 4 5 6 7.
[10] Entre ces esclaves nus taillés dans l`ébène/Qui seront tes témoins muets de cette scène/Tandis que là-haut un miroir nous réfléchit/Lentement j`enlace Melody...
[11] Gainsbourg terminaría haciendo reggae en el futuro, pero este disco tiene ya un aire bastante marihuanero.
[12] Hay quien asegura que el disco esta construido con un detallismo al extremo de juegos numerologicos. Ejemplo: 7 canciones, la primer y la ultima canción duran 7 minutos, Melody muere en un 707, etc.
[13] Oh Melody!/Si tu m`as menti j`en ferai/una maladie/Je n`sais pas c`que je te ferai.
[14] Como se puede observar en los títulos de las canciones durante todo el disco se juega con la palabra Melody, al punto que la obra parece un ensayo sobre las posibilidades poéticas de la palabra.
[15] La versión de Je t`aime (moi non plus) con Briggite Bardot se terminaría publicando en el año 86.
[16] Les Sucettes que contaba la fuerte adicción de una adolescente por los chupetines y tenia un evidente doble sentido sexual, que además era parte esencial de la canción (o sea, nunca hubiese existido sino fuese por ese doble sentido). El degenerado de Gainsbourg se la hizo cantar a la aniñada y buenita France Gall en los 60s, pero esta se dio cuenta de su doble sentido bastante tiempo después. Mas tarde, en una entrevista compartida con Gainsbourg, a Gall le preguntan porque no cantaba mas esa canción. Ella, que la asociaba con el periodo mas infantil de su carrera contesto “es que no estoy mas para esas cosas” a lo que Gainsbourg replicó “lo lamento por su esposo”.
[17] Digo “artistico” por que ya no me importa si es musical o no: ¡METANSE LA MÚSICA EN EL ORTO!.

20060920

Peter Hook en Montevideo














Había cuatro grupos de personas: a-Los que fueron porque Peter Hook era el bajista de Joy Division (10% aprox) b-Los que fueron porque Peter Hook era el bajista de New Order (10 % ponele) c-Los que fueron porque Peter Hook era el bajista de Joy Division y New Order (otro 10%) d-Los que fueron porque era un lugar caro y cheto (el 70% restante). Puede que estoy últimos algunos supiesen mas o menos que pasaba música un ingles importante y prestigioso que toco en un par de bandas en los 80s pero no se acordaban bien el nombre de las bandas o se los confundían con nombres de otras bandas pero por lo menos sabían tararear alguna melodía de alguna canción de alguna de esas bandas. Peter Hook tenia bien claro a quien estaba dirigida su performance: al grupo “d”, y más especialmente, a sus bolsillos.
Es por eso que es bastante probable que luego del viernes pasado algunas de las personas de los grupos “a”, “b” y “c” (sobretodo los del grupo “a”) hayan utilizado la expresión “muerte cerebral” para referirse al estado actual de Peter Hook.
Pero el tipo lo decía abiertamente en sus entrevistas: esto de ser DJ es un pique que le paso Mani de Stone Roses como manera de hacer unos pesos extra con muy poco esfuerzo y de paso pasear gratis por el mundo. Que hijo de puta. El tipo se trajo unos compacts de su casa (parece que no revolvió mucho y agarro lo que tenia a mano) y le pidió a un par de amigos DJs y gente de la escena electrónica inglesa (contactos no le faltan) unos compilados en CD-R para completar y si también de paso le podían hacer especialmente algún remix de alguna canción de New Order para poder pasarla.
A ver si nos entendemos, Peter Hook, como DJ, en el sentido tradicional y consensuado del termino, era una verga. Digamos que era mejor que DJ Magallán, pero hasta ahí nomás. Mezclaba mal, se equivocaba, rompía climas y sobretodo su selección demostraba un impresentable gusto personal que en realidad se notaba de entrada solo con ver la camisa que tenia puesta (probablemente una de las prendas de ropa mas grasa que yo haya visto puesta en un ser humano). Si bien yo estaba contento de solo por estar cerca del tipo que tocaba el bajo en Joy Division (o sea, el tipo que tocaba el bajo en Joy Division) fue rápidamente que a través de su selección de temas que me acordé de una cosa que me había olvidado: el tipo ademas de haber estado en Joy Division y New Order también tuvo la iniciativa personal de formar Monaco.
Bueno, eso en realidad no estaba tan mal: gran parte de mi gusto personal no esta tan lejos de la propuesta Monaco, muchas bandas de un estilo parecido al de Monaco me gustan o por lo menos me caen simpáticas. Monaco no mucho, pero yoquesé, hay cosas peores.
Es bastante probable que el viernes pasado algunas de las personas de los grupos “a”, “b” y “c” (sobretodo los del grupo “a”) hayan visto atónitos a este inglés atorrante destrozando alegremente parte de su propio mito mientras le robaba a cara descubierta el dinero a un montón de chetos que solo parecen saber divertirse si se gastan el equivalente a un salario mínimo nacional en una sola noche y están dispuestos a comprar cualquier espejito de color que le pongan enfrente sin dudarlo ni un instante. Si por casualidad alguno de estos fans de Joy Division ya se había sentido decepcionado o estafado al ver la liviandad y superficialidad con que trataba al post punk en general y a Joy Division en particular en la película 24 Hour Party People (Michael Winterbottom, 2002) seguramente se les cayeron las medias al ver al propio bajista de Joy Divison explotar sin escrúpulos ni vergüenza esa especie de endeble mito que generó la película sobre la escena de Manchester y todo simplemente a cambio de asegurarse las próximas vacaciones en Mallorca.
Pese a todo esto fue una de las noches más divertidas de mi vida. Para empezar Hook estaba loco de la vida. Nunca vi a una persona tan feliz y contenta pasando música. Arengaba a la gente, le daba la mano a cualquiera, hacia caras payasescas para las cámaras digitales, etc. Simpático con todo el mundo, un capo. Siendo totalmente consciente que igual cualquier cosa que pasase iba ser festejada por la mayoría de los presentes hizo lo que se le canto el culo. Empezó con una especie remix o una versión nueva y súper interesante de She lost control (lo mejor de la noche) y después empezó a mechar unos remixes de New Order totalmente pachangueros y seguramente concebidos para la noche de Ibiza, con bastante pop actual (tipo Gorillaz, The Killers –se sabia toda la puta letra del hit de estos pibes y la canto mas entusiasmado que cualquier otra canción que haya pasado y también pasó la canción esa de Bodyrockers que dice “I like the way you move” QUE HIJO DE PUTA), con cantidades desmesuradas de Chemichal Brothers, con alguna que otra canción electro pasable y también con “clásicos del punk” como Anarchy in the UK o London Calling. Era desconcertante. Nunca se podía saber cual iba ser la próxima canción. Cuando uno pensaba que alguna cosa que había puesto era insuperable el tipo hacia cosas como sacar de la galera un tema de Johnny Cash (lo único de antes del 77 que pasó, dato no menor) que casi termina de descolocar a los chetos, a los que tranquilizo luego con otra dosis mas de punchi punchi.
Al final el bajista de la banda una de las mejores y mas influyentes bandas de la historia del rock resulto ser chanta. Un chanta simpático, pero un chanta al fin. Si bien uno prefiere sentir admiración y respeto por personas que aparentemente son lo contrario a lo que demostró ser Peter Hook en su noche como DJ en Montevideo, uno no puede terminar de sentir algo de empatía por este inglés cuarentón que fue parte de una gran banda que probablemente estuvo a punto de causar un impacto solo comparable con el los Rollling Stones o los Sex Pistols en la escena de su país y que luego fue parte de una irregular pero por momentos brillante banda que obtuvo un enorme éxito comercial pero que pudo sacar muy poco dinero del mismo y que ahora se dedica a sobrevivir gracias a ese sacarle rédito económico a ese prestigio ganado en buena ley. Por lo menos parecía estar divirtiéndose sinceramente , disfrutando de lo que hacia y de la música que pasaba. Y estoy seguro que la mayoría de la gente -inclusive los de los grupos “a”, “b” y “c”- la pasaron bomba.
Si lo comparamos con lo que algún compañero de generación como Mark E Smith esta haciendo actualmente lo de Peter Hook no digo que sea merecedor de paredón, pero si por lo menos de una buena morta. Pero tampoco hay que ser tan injustos. Casos como el del líder The Fall son excepcionales en una generación cuya mayoría de integrantes hoy en día la mayoría son (a veces en el mejor de los casos) laburantes del rock que viven de shows nostálgicos y glorias pasadas.

Por último y para terminar de ilustrar esa noche casi surrealista que viví; Cuando pasó Love will tear us apart (no podía no pasarla) Hook hizó algo que solo se ve en DJs de casamientos y cumpleaños de 15: bajó el volumen en el estribillo para que la gente cantase.

20060816

Reader's Digest

1




"La muerte del presidente Kennedy generó un ciclo de rumores que tal vez siga circulando durante años. El informe de la comisión Warren intentó ahuyentar el fantasma de la mayoría de las teorías de conspiración más gruesas (la comisión investigó incluso al FBI, usando agentes del Erario y otros servicios gubernamentales), pero dejó en pie varias preguntas y respondió otras de manera insatisfactoria. Desde luego esto es esperar en cualquier situación similarmente compleja, pero la necesidad de saber continuó generando nuevos rumores sobre balas múltiples, asesinos múltiples, relaciones secretas entre Oswald y el FBI, entre Ruby y la policía de Dallas, etc., y cada ítem se convirtió en fundamento de algún detective aficionado:
1.Juicio apresurado, de Mark Lane, da mucha importancia a un testigo ocular que declaró haber visto algo, cerca de una empalizada de Dealey Plaza, "que no puede definir precisamente". También intentó persuadir a una testigo (del asesinato del policía JD Tippit), que vió a Oswald desde una fila, que cambiara de parecer. Aparentemente Lane inventó de cabo a rabo el testimonio de un tercer testigo, todo para demostrar que existía una gran conspiración donde estaban implicados Lyndon Johnson, el FBI y Earl Warren, juez de la corte suprema.
2.Penn Jones, JR., director y editor de un diario, publicó su propio libro, Perdonad mi dolo, tratando de relacionar otras muertes con la de Kennedy. Alegaba que, de las cinco personas que se encontraron con el compañero de cuarto de Jack Ruby el día que Ruby mató a Oswald, dos fueron asesinadas más tarde y una tercera "murió en circunstancias sospechosas". El encuentro fue en realidad una conferencia de prensa, a la que asistieron dos abogados de Ruby, un detective y varios reporteros. La "muerte sospechosa" fue un ataque cardíaco; la sufrió un hombre que en realidad no estaba en la conferencia de prensa. Uno de los reporteros fue asesinado más tarde, tal vez por alguien que odiaba a los homosexuales. El colega fue baleado por un colega dos años mas tarde. Pero la cacería del director-editor lo sume cada vez mas en la fantasía paranoide:
Jones de hecho cree que el corte de energía que paralizo a la ciudad de Nueva York (...) después de la muerte (por envenenamiento con barbitúricos) de la señorita Kilgallen (columnista de sociales que entrevistó a Ruby) fue una estratagema apenas disimulada para eliminar la nota de ella de la primera plana de los periódicos.
3.Pesquisa de Edward J. Epstein, ataca la famosa teoría de la "bala única" de la Comisión afirmando que las placas radiográficas del cuerpo del presidente no fueron examinadas por la Comisión. Desde luego es improbable que gente sin especialización médica saque muchas conclusiones del examen de placas radiográficas; la Comisión se fió en cambió de la opinión de expertos (como lo hubiera hecho para datos sbre huellas digitales o de balística.
4.Encubrimiento, de Harold Weinsburg, afirma que el FBI, o alguien, destruyó cuatro cuadros significativos de una película del asesinato. Len Deighton ha recogido este rumor, y lo incaute como "pregunta sin respuesta" en El asesinato del presidente Kennedy:
El examen de otros cuadros, sin embargo, parecía indicar que los cuadros faltantes habrían registrado la perforación de un semáforo de la calle Elm con una bala.
Esto tiene el aspecto de un clásico rumor en pleno vuelo, a partir de la suposición de que a una bala invisible aparece en un metraje invisible. Los cuatro cuadros faltantes en realidad no fueron suprimidos por el FBI ni por nadie: el aficionado que filmó la película vendió el original a la revista Life y entregó copias al FBI y el Servicio Secreto. En el apresuramiento por procesar la película, alguien de Life rompió el filme (diagonalmente, a través de esos cuadros) y alguien más lo pegó, descartando esa parte. La comisión Warren examinó esta película y también las copias oficiales que contenían los cuatro cuadros. Decidió publicar la versión de Life por el mero hecho de que la impresión era más nítida.
5.Hay otras teorías más delirantes: que en verdad había dos asesinos (Oswald y un sosías que dejaba pistas falsas); que todo fue un complot de un maganate petrolero de Texas: que Oswald fue acusado falsamente; que un árbol "faltante" en una loma cercana muestra que se habría instalado un árbol artificial para camuflar al verdadero francotirador; que las instantáneas de fotos del área muestran una hueste de francotiradores al acecho entre los arbustos; que la bala asesina fue "plantada" donde al fin se encontró ( en la camilla del hospital del gobernador Connally); y desde luego que Kennedy esta vivo.
6.La más delirante es la de George C.Thompson:
Cinco personas fueron asesinadas en Dealey Plaza. Se dispararon por lo menos veintidós balas. El sospechoso es Lyndon B. Johnson. Se usó un arma automática equipada con silenciador. Kennedy no murió. El policía JD Tippit era su sosías en la limusina presidencial. "

(Fragmento de Los Nuevos Apócrifos, de John Sladek, 1973)

2

"Observemos el film de 16 mm. Que un espectador entre la multitud, rodó sobre la muerte de Kennedy. Se trata de un plano-secuencia; y es el más característico plano-secuencia.
El espectador-operador, no eligió ángulos visuales: filmó simplemente de donde se encontraba, encuadrando lo que su ojo -mejor su objetivo- veía.
El plano secuencia característico es, por lo tanto, una toma 'subjetiva'.
E n un posible filme sobre la muerte de Kennedy faltan todos los demás ángulos visuales: desde el del mismo Kennedy al de Jaqueline, desde el del asesino que disparaba al de los cómplices, desde el de los restaurantes presentes más afortunadamente situados al de los policías de la escolta, etc.
Suponiendo que tuviésemos filmes rodados desde todos estos ángulos, ¿de qué dispondríamos? De una serie de planos-secuencia que reproducirían las cosas y las acciones reales de aquel momento, contemporáneamente vistas desde diferentes ángulos visuales: es decir, a través de una serie de tomas 'subjetivas'. Por lo tanto la toma subjetiva es el máximo límite realista de toda la técnica audiovisual. No se puede concebir "ver y oír" la realidad más que un solo ángulo visual; y este ángulo visual es siempre de un sujeto que ve y oye. Este sujeto es un sujeto de carne y hueso, porque si nosotros, en un film de acción, tampoco elegimos un punto de vista ideal y por lo tanto, en cierto modo abstracto y no naturalista, desde el momento en que colocamos en ese punto de vista una cámara y un magnetófono siempre resultara algo visto y oído por un sujeto de carne y hueso (es decir, con ojos y oídos).



Ahora bien la realidad vista y oída en su acaecer siempre es el tiempo presente.
El tiempo del plano-secuencia, entendido como elemento esquemático y primordial del cine –es decir como una toma subjetiva infinita- es, por consiguiente, el presente. El cine, por lo tanto, "reproduce el presente". La "toma directa" de la televisión es una paradigmatica reproducción del presente, de algo que sucede.
Entonces supongamos que tenemos no un único film sobre la muerte de Kennedy, sino una docena de filmes análogos en cuanto a planos-secuencia que reproducen subjetivamente el presente de la muerte del presidente. En el mismo momento en que nosotros, también por razones puramente documentales (entramos en una sala de proyección de la policía que efectúa la investigación), vemos continuadamente todos estos planos-secuencia subjetivos, es decir, unidos entre sí, aunque no en forma material, ¿qué es lo que hacemos?. Hacemos una especie de montaje, aunque extremadamente elemental. ¿Y qué es lo obtenemos con ese montaje?. Obtenemos una multiplicación de "presentes", como si una acción, en lugar de desarrollarse una sola vez ante nuestros ojos, se desarrollara más veces. Este multiplicación de "presentes" suprime, inutiliza en realidad, el presente, cada uno de estos presentes, al postular la relatividad del otro, su inautenticidadd, su imprecisión, su ambigüedad.
Al observar, para una investigación de la policía –la menos interesada por cualquier hecho estético, e interesadísima, en cambio, por el valor documental de los filmes proyectados en cuanto testigos oculares de un hecho real a reconstruir con toda exactitud- la primera pregunta que nos haremos es la siguiente: ¿cuál de estos filmes representa con más exactitud la auténtica realidad de los hechos?. Hay tantos pobres ojos y oídos (o cámaras y magnetófonos) ante los que ha tenido lugar un capítulo irreversible de la realidad, presentándose a cada pareja de órganos naturales o de estos instrumentos técnicos o de estos instrumentos técnicos, de manera diferente (campo, contracampo, plano general, plano americano, primer plano y todos los ángulos posibles): pero cada una de estas formas en que la realidad se ha presentado es extremadamente pobre, aleatoria, casi digna de compasión, si se piensa que es una sola, y las otras son tantas, infinitamente tantas.
En cualquier caso está claro que la realidad, con todas sus facetas, se ha expresado: ha dicho algo al que estaba presente (estaba presente formando parte de ella: porque la realidad no habla con nadie más que con si misma) ; ha dicho algo en su lenguaje que es el lenguaje de la acción (integrado por los lenguajes que es el lenguaje de la acción (integrado por los lenguajes humanos simbólicos y convencionales): un disparo de rifle, un cuerpo que cae, un coche que se para, una mujer que grita, muchas personas que chillan...todos estos signos no simbólicos dicen que algo ha sucedido: la muerte de un presidente, ahora y aquí, en el presente. Y dicho presente es, repito, el tiempo de tantas tomas subjetivas como planos-secuencia, rodados desde diferentes ángulos visuales en los que el destino ha colocado a sus testigos con sus incompletos órganos culturales o instrumentos técnicos.
El lenguaje de la acción es, por lo tanto, el lenguaje de los signos no simbólicos del tiempo presente y, en el presente, sin embargo, no tiene sentido o, si lo tiene, lo tiene subjetivamente, es decir, de manera incompleta, incierta y misteriosa. Kennedy, muriendo, se está expresando en su última acción: la de caer y morir en el asiento de un automóvil presidencial negro, entre los débiles brazos de una pequeña burguesa norteamericana.
Pero ese último lenguaje de la acción con el que Kennedy se ha expresado ante varios espectadores queda en el presente –al ser percibido por los sentidos y filmado, que es lo mismo- detenido e inenarrado. Como todo momento del lenguaje de la acción, éste es una búsqueda. ¿Búsqueda de qué?. De una sistematización en relación con sí misma y con el mundo objetivos; y, por lo tanto, una búsqueda de relaciones con los restantes lenguajes de la acción con los que los demás, juno con él, se expresaban viviendo a su alrededor. Por ejemplo, el de su asesino, o asesinos, que disparaba o que disparaban.
Hasta que dichos sintagmas vivientes no se relacionen entre sí, tanto el lenguaje de la última acción de Kennedy, como el lenguaje de la última acción de los asesinos, son lenguajes mutilados e incompletos. ¿Qué deberá suceder, por lo tanto, para que lleguen a ser completos y comprensibles?. Que las relaciones, que cada uno de ellos a tientas y balbuceantemente buscan, se establezcan. Pero no a través de una simple multiplicación de presentes –como sucedería su yuxtapusiésemos las diferentes tomas subjetivas- sino a través de su coordinación. En efecto, su coordinación no se limita, como la yuxtaposición, a destruir e inutilizar el concepto de presente (como en la hipotética proyección de los distintos filmes, pasados uno después del otro en la salta de FBI), sino de expresar el presente pasado.
Sólo los hechos sucedidos y acabados son coordinables entre sí, y por esto adquieren un sentido.
Ahora supongamos una cosa: es decir, que entre los investigadores que han visto los diferentes, y por desgracia hipotéticos filmes, unidos unos a otros, había una genial mente organizadora.
Su genialidad no podría consistir más que en la coordinación. Intuyendo la verdad –a partir de un análisis de los diversos fragmentos naturalistas, que constituyen los diferentes films-, estaría en condiciones de reconstruirla. ¿Pero cómo?. Seleccionando los momentos verdaderamente significativos de los diferentes planos-secuencia subjetivos y encontrando, como consecuencia, su montaje. Después de este trabajo de selección y coordinación los diferentes ángulos visuales se disolverían, y la subjetividad, existencial, cedería el sitio a la objetividad; ya no estarían las conmovedoras parejas de ojos-oídos (o cámaras-magnetófonos) para captar y reproducir la fugaz y poco estable realidad, pero en su sitio habría un narrador. Este narrador transforma el presente en pasado.
De donde se deriva que el cine (o mejor la técnica audiovisual) es sustancialmente un infinito plano-secuencia, tal y como es la realidad para nuestros ojos y nuestros oídos durante todo el tiempo en que estamos en condiciones de ver y oír (un plano-secuencia infinito que acaba al final de nuestra vida): y este plano-secuencia además, no es más que la reproducción (como he dicho además, no es más que la reproducción (como he dicho varias veces) del lenguaje de la acción; en otras palabras, es la reproducción del presente.
Pero desde el momento en que interviene el montaje, es decir, cuando se pasa del "cine" al film (que, por lo tanto, son dos cosas muy diferentes, del mismo modo que "langue" es diferente a "palabras"), el presente se convierte en pasado (es decir, se han realizado las coordinaciones a través de las distintas lenguas vivientes): un pasado que, por razones inmantentes al medio cinematografic, y por elección estética, tiene siempre caracteristicas de presente (es decir, es un presente histórico).
Aquí entonces debo decir lo que pienso de la muerte (y dejo libres a los lectores para preguntare, escépticos, qué tiene que ver esto con el cine). He dicho varias veces, y siempre mal, por desgracia, que la realidad tiene su lenguaje –mejor dicho, un lenguaje-, que para ser descrito, tiene necesidad de una "semiología general", que por falta, incluso como noción (los semiólogos observan siempre objetos muy nítidos y definidos, es decir, los diferentes lenguajes, sígnicos o no, existentes: todavía no han descubierto que la semiología es la ciencia descripotiva de la realidad).
Dicho lenguaje –he dicho, y siempre mal- coincide, por lo que al hombre se refiere, con la acción humana. Es decir el hombre se expresa principalmente con su acción –no entendida como una mera acción pragmática- porque con ella modifica la realidad e incide en el espíritu. Pero esta acción suya carece de unidad, o sea de sentido, hasta que se haya consumado. Mientras Lenin vivía, el lenguaje de su acción todavía era en parte indescifrable, porque todavía era en parte indescifrable, porque todavía era posible y, por lo tanto, modificable por eventuales acciones futuras. En definitiva, mientras tiene futuro, es decir una incógnita, un hombre está inexpresado. Puede haber un hombre honesto que, a los sesenta años, cometa un delito; esta acción censurable modifica todas sus acciones anteriores y, por consiguiente, se presenta distinto del que siempre fue. Hasta que no me muera nadie podrá garantizar que verdaderamente me conoce, es decir, podrá dar un sentido a mi acción, que, por lo tanto, en cuanto momento lingüístico, es difícilmente descifrable.
Por lo tanto, es absolutamente necesario morir, porque, mientras estamos vivos, carecemos de sentido, y el lenguaje de nuestra vida (con el que nos expresamos, y al que, por lo tanto, atribuimos la máxima importancia) es intraducible: un caso de posibilidades, una búsqueda de relaciones y de significados sin solución de continuidad. La muerte realiza un rapídisimo montaje de nuestra vida: o sea selecciona sus momentos verdaderamente significativos (inmodificabes ya por otros posibles momentos contrarios o incoherentes9, y por los ordena sucesivamente, haciendo de nuestro presente, infinito, inestable e incierto, y por lo tanto lingüisticamente no descriptible, un pasado claro, estable, cierto y, por lo tanto, lingüisticamente bien descriptible (precisamente en el ámbito de una Semiología General), Sólo gracias a la muerte, nuestra vida sirve para explicarnos.
Por lo tanto, el montaje realiza sobre el material del film (que está constituido por fragmentos, larguísimos o infinitesimales, de tantos planos-secuencia como posibles tomas subjetivas infinitas) lo que la muerte realiza sobre la vida."

(Pier Paolo Pasolini. Primera parte del Discurso sobre el plano-secuencia o el cine como semiología de la realidad. 1971)

3

("Algo para nosotros temponautas" de Philip K. Dick (1974) es un cuento que narra un fallido viaje temporal al futuro. Fallido por dos razones: los "temponautas" mueren cuando vuelven a su tiempo al explotar su maquina de tiempo y porque en lugar de viajar 100 años al futuro, solo logran hacerlo un par de días, llegando a tiempo para sus propios funerales)

"De pronto Benz dijo:
-¿Os habéis dado cuenta que nuestros parientes directos ahora son ricos? Las primas de los seguros federales y comerciales. Nuestros "parientes directos"...Vaya por Dios, supongo que ésos somos nosotros. Podemos reclamas decenas de miles de dólares, dinero en efectivo. Podemos entrar en las oficinas de los agentes y decir: "Estoy muerto; dame lo que me corresponde."
Addison Doug pensaba. Los servicios fúnebres públicos. Lo que había planeado, después de las autopsias. La larga fila de Cadillacs negros recorriendo la avenida Pennsylvania, con todos los dignatarios del gobierno y los científicos de frente ancha. "Y nosotros estaremos allí. No una vez, sino dos. Una en los ataúdes, de roble y de cobre bruñido a mano, cubiertos con banderas, y también...quizás en limusinas abiertas, saludando a las multitudes plañideras."
-Las ceremonias –dijo en voz alta.
Los otros lo miraron, furiosos, sin comprender. Y luego, uno a uno, lo hicieron; lo vio en sus rostros.
-No –rechinó Benz-. Eso es...imposible.
Crayne lo negó enfáticamente con la cabeza.
-Nos ordenarán estar allí, y lo haremos. Obedeciendo las órdenes.
-¿Tendremos que sonreír? –dijo Addison-. ¿Mantener una puta sonrisa?.
-No –dijo lentamente el general Todd, su enorme cabeza de corte militar agitándose sobre el cuello de escoba, el color de la piel sucio y moteado, como si la masa de insignias en el cuello duro hubiese iniciado el proceso de putrefacción –No deben sonreír, sino al contrario, mantener una pose adecuadamente triste. De acuerdo con el sentimiento nacional de tristeza en estos momentos.
-Eso será difícil –dijo Crayne.
El crononauta ruso no manifestó ninguna reacción; su rostro estrecho y aguileño, delgado entre los auriculares de traducción, permaneció lleno de preocupación.
-La nación –dijo el general Toad- será consciente de su presencia entre nosotros una vez más durante este breve intervalo; las cámaras de todas las cadenas de televisión importantes los enfocarán sin aviso, y al mismo tiempo se han dado instrucciones a los comentaristas para contarles a las audiencias algo como lo siguiente. –Sacó un papel con algo escrito, se puso las gafas, se aclaró la garganta y dijo-: "Parece que enfocamos a tres figuras que van juntas en un coche. No puedo distinguirlas bien. ¿Podéis vosotros?"-El General Toad bajó el papel-. En ese momento interrogarán a sus colegas saliéndose del guión. Finalmente, exclamarán, "¡Por Dios, Roger!", o Walter o Ned, dependiendo del caso, según cada cadena...
-O Bill –dijo Crayne-. En caso de que se trate de la cadena Bufonidae, allá en el pantano.
El general Toad lo pasó por alto.
-Exclamarán de forma diversa, "¡Por Dios Roger, creo que estamos viendo a los tres temponautas en persona! ¿Significa esto que de alguna forma, la dificultad...?" Y a continuación el otro comentarista dirá algo en un tono más sombrío: "Creo que lo que estamos viendo en este momento, David", o Henry, o Pete o Ralph, lo que sea, "consiste en el primer vislumbre que tiene la humanidad de lo que el personal técnico llama Actividad de Tiempo de Emergencia. Al contrario de lo que se podría parecer a primera vista, éstos no son, repito, no son, nuestros tres valientes temponautas como tales, como normalmente los veríamos, sino más probablemente registrados por nuestras cámaras mientras los tres están suspendidos temporalmente en su viaja el futuro, que inicialmente teníamos razones para creer que se realizaría en un continuo temporal aproximadamente dentro de cien años...pero parece que, de alguna forma, se quedaron cortos y están aquí ahora, en este momento, que por supuesto es, como sabemos, nuestro presente".
Addison Doug cerró los ojos y pensó: "Crayne preguntará si puede salir enfrente a las cámaras sosteniendo un globo y comiendo algodón de azúcar. Creo que nos estamos volviendo locos, todos nosotros." Y luego se pregunto: "Cuantas veces hemos tenido esta conversación idiota"
"No puedo demostrarlo –pensó agotado-. Pero sé que es verdad. Nos hemos sentado aquí, rebuscando, escuchando y repitiendo esta mierda muchas veces." Se estremeció. "Hasta la última e insignificante palabra..."
-¿Qué pasa? –preguntó Benz perfectamente consciente.
El crononauta soviético habló por primera vez.
-¿Cuál es el intervalo máximo posible de ATE para su equipo de tres hombres? Y ¿qué proporción se ha agotado hasta ahora?
Después de una pausa, Crayne dijo:
-Nos informaron de eso antes de venir aquí hoy. Hemos consumido aproximadamente la mitad de nuestro intervalo máximo total de ATE.
-Sin embargo –rugió el general Toad-, hemos fijado el día de Duelo Nacional para que encaje en el periodo esperado restante de ATE. Eso nos exigió acelerar las autopsias y otros análisis forenses, pero en vista del sentimiento popular, se consideró...
"La autopsia", pensó Addison Doug, y una vez más se estremeció; en esta ocasión no pudo contener las ideas y dijo:
-¿Por qué no damos por concluida esta reunión absurda y nos dejamos caer por la patología, mirando algunas de muestras de tejido ampliadas y en color, y quizá se nos ocurran un par de conceptos vitales que ayudarán a la ciencia médica en su búsqueda de explicaciones? Explicaciones...eso es lo que nos hace falta. Explicaciones para problemas que todavía no existen; más tarde podemos desarrollar los problemas. –Hizo una pausa-. ¿Quién esta de acuerdo?
-No voy a mirar mi propio brazo en la pantalla –dijo Benz-. Iré al desfile, pero no participaré en mi propia autopsia.
-Durante el desfile, podrías distribuir rodajas microscópicas manchadas de púrpura a los velantes –dijo Crayne-. Nos podrían dar a cada uno una bolsa con los restos, ¿no, general? Podríamos tirar muestras de tejidos como si fuesen confeti. Sigo creyendo que deberíamos sonreír.
-He examinado todos los memorandos sobre las sonrisas –dijo el general Toad, pasando con el dedo todas las páginas que tenía apiladas frente a él-, y el consenso político es que sonreír no se ajusta al sentimiento nacional. Así que hay que considerar ese tema como cerrado. En cuanto a su participación en los procedimientos forenses que se están desarrollando...
-Nos lo estamos perdiendo mientras nos quedamos aquí sentados –le dijo Crayne a Addison Doug-. Siempre me pierdo lo bueno.
Ignorándole, Addison se dirigió al crononauta soviético.
-Oficial N. Gauki –dijo al micrófono que le colgaba del pecho-, en su opinión ¿cuál es el mayor miedo al que se enfrenta un viajero del tiempo? ¿Qué se produzca una implosión debido a una coincidencia durante la reentrada tal y como nos sucedió a nosotros en el lanzamiento? ¿O le afectó a usted y a su camarada alguna otra obsesión traumática durante su breve pero exitoso vuelo?
N.Gauki, tras una pausa, respondió:
-R. Plenya y yo intercambiamos puntos de vista informales en varias ocasiones. Creo que puedo hablar por los dos, respondiendo a su pregunta, destacando nuestro temor permanente a haber un bucle temporal cerrado que jamás se rompería.
-¿Qué se repetiría por siempre? –preguntó Addison Doug.
-Sí, señor A. Doug –dijo el crononauta asistiendo sombrío. Un terror que no había experimentado antes se apoderó de Addison Doug. Se volvió impotente hacia Benz y murmuró:
-Mierda-. Se miraron uno al otro.
-Realmente no creo que sucediese tal cosa –le dijo Benz en voz baja, poniendo la mano sobre el hombro de Doug; apretó con fuerza, un apretón de amistad-. Simplemente implosionamos en la reentrada, no es más que eso. Tranquilízate.

(Fragmento de Algo para nosotros los temponautas, de Phillip K Dick, 1974)

20060714

“Son canciones divertidas con comentario social o canciones de amor románticas tratadas desde una perspectiva ligeramente diferente o canciones que se pueden bailar. Esas son las tres grandes áreas. Hemos estando haciendo eso durante 20 años. No creo en eso de “evolucionar”. Tal vez uno pueda volverse mas sofisticado, o pueda adaptarse a los tiempos, pero no creo que se pueda realmente evolucionar” (Neil Tennant, Mayo 2005, entrevista con The Guardian)

John Peel se refería a la música de The Fall y más precisamente a su particular manera de concebir su carrera con la frase always different, always de the same. Puede decirse que ciertos artistas logran mantener toda una éxitosa trayectoria (en términos artísticos y no necesariamente económicos) rehaciendo siempre mas o menos la misma obra pero de una manera diferente, un rasgo bastante frecuente en algunos directores de cine. Eso es algo que requiere cierto talento, pero tal vez sea más difícil aún sostener una carrera exitosa haciendo prácticamente siempre lo mismo. Se puede decir que precisamente la clave del éxito de muchos artistas comerciales es hacer siempre lo mismo, que es generalmente lo que el público espera ellos, pero el caso de los Pet Shop Boys es especial, ya que han hecho siempre lo mismo, manteniendo satisfechas las necesidades del público pero sin que sus discos hayan inevitablemente (ya sea por aburrimiento o agotamiento) visto disminuido su nivel de calidad. Los Pet Shop Boys logran sacarle una y otra vez el jugo a la misma naranja, y para eso se necesita mucho talento. En la cita reproducida arriba Neil Tennant muestra claramente sus cartas, dejando en claro cual fue siempre su limitada paleta de posibilidades, Pero Tennant no es idiota y logró sintetizar en esos tres presets de la banda una especie de formula científica infalible para producir canciones pop efectivas, obtenida seguramente gracias a sus años de estudio como critico en el NME primero y Pop Hits luego. Básicamente los Pet Shop Boys han logrado sintetizar la formula química del pop en tratar, en canciones de agradable y fácil escucha, temas serios, cotidianos y universales que afectan a cualquier ser humano occidental sin importar su sexo, raza o clase social. De esta manera les ofrecen a las personas una manera agradable, sana y placentera de enfrentar sus problemas, ya sea bailándolos un sábado a la noche o escuchándolos en el walkman camino a casa. Esta “formula” le otorga la cuota de tensión y emoción que necesariamente tiene que tener la música pop y que parece haber olvidado en los últimos años (salvo lindas excepciones como TA.TU.) sustituyéndola por valores tan aburridos la profesionalización de los artistas ("pero se debe reconocer que es un gran profesional"), las nuevas posibilidades tecnológicas de los estudios ("pero como suena eh?") de grabación o –quién diría- las supuestas habilidades técnicas de los cantantes (“pero Christina Aguilera canta bien, tiene buena técnica” pffff, que embole), olvidándose que es la capacidad de emocionar y conmover, no la de llegar a determinadas notas, la que debería ser valorada
Al contrario de otras bandas de su género, las baladas son un punto fuerte en los Pet Shops Boys, como la fina, sutil pero cargada de odio You only tell me you love when`re drunk o la brillante Jealousy. Esta última una prueba concluyente de la no-evolución de la banda ya que fue una de las tres primeras canciones que compuso el dúo pero recién fue incluida años después en el quinto disco de la banda, Behaviour. Nada indica que la canción sea de otra etapa de la banda - ya que esta parece no tener etapas- lo que de paso la ayuda a alcanzar cierto carácter atemporal que garantiza su supervivencia al paso del tiempo.
Otro punto para que el Jealousy para es un ejemplo perfecto es para lo de “canciones de amor románticas tratadas desde una perspectiva ligeramente diferente”.
Las canciones de amor de los Pet Shop Boys no son cosas tipo “yo te quiero/tu me quieres/que bonita la primavera”. Así como I want a lover es una canción puede ser vista como una canción sobre un estado de soledad algo desesperada o Rent una canción sobre una relación basada en dependencia económica, Jealousy es una canción de amor a lo Pet Shop Boys, es decir, no es una canción de amor, es una canción sobre infidelidad y celos.
La canción genera un estado sensorial cinematográfico (aunque bien se podría decir “televisivo”, por lo barato) gracias al soporte musical de Lowe y la voz de Tennant, que gracias a su particular manera de cantar logra al principio un extraño un efecto de distanciamiento con la situación por mas que la canción sea cantada en primera persona. Situación que se cambia, violenta pero elegantemente, al momento de cantar el estribillo, en el cual Tennat asume finalmente un rol en lo narrado con una fina imposta acusadora. Otro brillante detalle es la utilización de la palabra Jealousy, que bien puede interpretarse tanto como “celos” como “envidia”, dándole un interesante tono ambigüedad al estribillo. Queda como ultimo detalle a destacar el excelente arreglo final de la canción, con trompetas, orquesta y fuegos artificiales estallando para ser rápidamente interrumpidos con un sugerente fade out.


At dead of night, when strangers roam
The streets in search of anyone wholl take them home
I lie alone, the clock strikes three
And anyone who wanted to could contact me
At dead of night, till break of day
Endless thoughts and questions keep me awake
Its much too late

Whereve you been?
Whove you seen?
You didnt phone when you said you would!
Do you lie?
Do you try
To keep in touch? you know you could
Ive tried to see your point of view
But could not hear or see
For jealousy

I never knew time passed so slow
I wish Id never met you, or that I could bear to let you go
At dead of night, till break of day
Endless thoughts and questions keep me awake
Its much too late

Whereve you been?
Whove you seen?
You didnt phone when you said you would!
Do you lie?
Do you try
To keep in touch? you know you could
Ive tried to see your point of view
But could not hear or see
For jealousy
Whereve you been?
Whove you seen?
You didnt phone when you said you would!
Do you lie?
Do you try
To keep in touch? you know you could
Ive tried to see your point of view
But could not hear or see
For jealousy
Whereve you been?
Whove you seen?
You didnt phone when you said you would!
Do you lie?
Do you try
To keep in touch? you know you could
Ive tried to see your point of view
But could not hear or see
For jealousy
Whereve you been?
Whove you seen?
You didnt phone when you said you would!
Do you lie? Do you try
To keep in touch? you know you could
Ive tried to see your point of view
But could not hear or see
For jealousy
I never knew till I met you

20060707

Hoy tendría que haberle dedicado el día a terminar un articulo sobre Joy Division pero resultó no ser el mejor día para ponerse a pensar sobre Ian Curtis. Al igual que él, Juan Pablo Rebella decidió ponerle fin a su vida terminando así con una exitosa y prometedora una carrera artística y profesional. Pocas ganas tenía hoy de escuchar "Love will tears us apart", una de sus canciones favoritas.
No fui lo que se dice un amigo intimo de Rebella y hace un tiempo lo había dejado de ver con la frecuencia con la cual lo veía hace unos años. Lo conocí en el periodo que colaboré con el grupo de teatro de nuestro amigo común Daniel Hendler, aunque después nos enteramos que nuestras madres se conocían y que él ya recibía los mails que yo mandaba comentando los discos ("¿¡Vos sos Martín Canova?!. Esto es increíble, por fin sé quién sos.¡Este día es para mí como cuando me enteré que Papá Noel eran los padres!"). Por un periodo de tiempo intercambié con él discos, películas y largas charlas sobre música. Teníamos en común profundo amor por la música y la creencia vital en su capacidad para afectar en la vida de las personas. No era algo menor que solo hablaramos de música porque eramos de la opinión de que la música podia explicarlo todo. Fan de muchas de mis bandas favoritas, como los Sonic Youth, Stooges, Joy Division, The Clash, Wire, Buenos Muchachos o Dios, Rebella siempre podía explicar alguna situación o circunstancia de la vida con la letra de alguna canción. Durante todo el día de hoy mi cabeza repasó automáticamente algunos de momentos que pasé con él. Como el mail emocionado que me mandó cuando terminó de ver la película de los Clash que le presté (Westway to the World, que nunca me devolvió) y donde me contaba que se puso a llorar en el mismo instante que Strummer también se quebraba y dejaba caer una lagrimas cuando recordaba el fin de los Clash. Cuando festejó un gol suyo gritando: "¡Senegaleses putos!". Porque durante un tiempo jugué al fútbol con él y su circulo de amigos. Tengo que decir Rebella fue de los peores jugadores de fútbol que vi en mi vida, pero en compensación demostraba el entusiasmo de un niño de 8 años por jugar y en organizar los partidos. Recuerdo también cuando se acercaba a decirme lo horrible que le pareció Travesti y en deshacerse a elogios a bandas que él últimamente escuchaba y a mí lo único que me inspiraban era ganas de tirarles una botella. O una vez en La Ronda estábamos solo él, Ezequiel, el dueño y el mozo y nos pasamos gran parte de la noche eligiendo que canción poner.
La última vez que vi a Rebella fue en el Festival de Cinemateca de este año y me dijo que había pasado un viaje a no sé dónde escuchando anécdotas mías de la infancia que le contaba la madre de Gonzalo Delgado que era también amiga de mi madre. Yo lo primero que pensé fue que ojala que no le haya contando sobre la vez que me cagué encima en el Cuartel de Bomberos. Cuesta creer que esa persona no este mas en este mundo. Una persona muy querida por cierto, con muchos, muchísimos amigos. Mi tío (profesor y tutor de su Tesis) me dijo hoy en el velatorio, en una especie de variación de la frase "los padres no deben enterrar a sus hijos" que "los alumnos no deberían morirse".
Por ciertas convicciones personales que hoy tuve ganas de tirar a la mierda siempre me he preferido mostrarme respetuoso la decisión de las personas que eligen quitarse la vida. Pero a Juan Pablo le quedaban películas por hacer, cervezas por tomar, discos que escuchar.
Hoy hubo una especie de veranillo en la ciudad. Uno de esos días de invierno que sale a la calle y recuerda lo lindo que es Montevideo cuando no es invierno y la enorme cantidad de mujeres lindas que hay. Hubiese sido un día hermoso...pero mierda.
Mierda. Mierda. Mierda.

20060523

keep it simple

1

Truffaut decía que había que imitar a Hitchcock porque se trataba de un caso excepcional de cineasta que gustaba a todo el mundo. La obra del maestro inglés interesaba a la critica, atraía al público y era admirada también por otros directores de cine.
En realidad, la critica, en especial la critica norteamericana, tardó un tiempo en reconocer el talento de Hitchcock. En Estados Unidos fue tomado recién unánimemente en serio a partir de Psicosis (1960) y antes de eso con suerte solo lograba ser calificado con esa despectiva categoría que suelen utilizar los críticos cuando les cuesta reconocer el genio de un director comercial: artesano. En Francia fueron los críticos (y luego directores) de Cahiers du Cinema los pioneros en tratar de manera seria y analítica el trabajo de Hitchcock reconociéndolo como la obra de un genuino autor cinematográfico
A partir de ese momento la rica obra de Hitchcock es objeto de un estudio permanente e ininterrumpido que ha sido extremadamente útil para profundizar en problemas y cuestiones estéticas propias del cine. También se puede decir ha ayudado a llevar a la critica cinematográfica a otro nivel cine[1] e incluso para servir de eje ilustrativo de conceptos e ideas que trascienden el mero arte cinematográfico (sino observen como Zizek lo ha utilizado para explicar conceptos lacanianos).
El público era el objetivo central del cine Hitchcock. Se puede decir que el cineasta concebía al cine como una experiencia compartida entre el autor y su publico (que es en realidad como debería concebirse cualquier experiencia artística, especialmente si es del tipo narrativo). Todas las decisiones que tomaba en el proceso de elaboración de sus filmes las hacia en función de las posibles futuras reacciones de la audiencia, con el propósito mantenerla absolutamente cautiva durante cada segundo de la película. El público era lo realmente importante, al punto que Hitchcock medía el éxito artístico de sus filmes de acuerdo a si habían sido o no éxitos de taquilla. No importaba para él que la critica posteriormente no haya parado de reivindicar a Vertigo (1958). Habían habido errores ya que la película no había sido un éxito[2]. No existía otro criterio para él. Si la película gustaba y llevaba gente al cine era buena. Si no, era mala. La figura del "genio incomprendido" no existe según estos parámetros. Mientras algunos directores optan jugar ese papel cuando sus filmes fracasan en la taquilla, Hitchcock prefería ver en que se había equivocado él. Por suerte Hitchcock fue un cineasta exitoso y logro acaparar la atención del público con mucha frecuencia.
Además de su exitosa carrera como cineasta comercial y de tener una admiración casi unánime de la critica (es mucho más fácil en ese campo encontrar detractores de Fellini, Buñuel o Bergman que del gordo) no hay que olvidar la profunda admiración que otros directores de cine siempre han profesado por su obra. Admiración y reconocimiento que ha dado por resultado una especie escuela de “imitadores” (Di Palma, Chabrol, Spielberg, Badham, Carpenter, Amenabar, Night Shyamalan, etc) que han aprovechado al máximo los descubrimientos, técnicas y reglas que pueden desprenderse de la obra de Hitchcock. Hallazgos que siguen siendo tan vigentes hoy como es su momento.
De hecho, los principios generales y reglas en que se basaba el cine de Hitchcock no solo siguen funcionando para hacer un buen thriller sino que también, ampliando un poco mas la mirada, pueden funcionar para hacer cualquier clase de película (incluso peliculas experimentales)- y porque no, pueden funcionar para la construcción de cualquier obra de arte que tenga que ver con la narrativa, independientemente de su soporte.
Es que muchas de las reglas de Hitchcock parecen concretas y claras, pero en realidad tienen un cierto grado de abstracción que hacen que puedan aplicarse fuera del contexto de reglas de género para las que fueron concebidas. Abstracción que también hace que sean reglas que en realidad no resuelven nada por sí mismas: “El cuadro debe estar lleno de emoción”, “Rellenar la tapicería”, “Eliminar los baches dramáticos y manchas de aburrimiento”, “Hacer de toda la película un momento privilegiado”, “Agarrarse de la curva ascendente y concebir la historia como una dirección”, etc, etc. Todas estas reglas no resuelven problemas concretos ni dan soluciones prefabricadas: uno debe siempre valerse de su propio ingenio y creatividad para poder utilizarlas. De hecho los “meros imitadores” nombrados anteriormente son autores cinematográficos por mérito propio y han logrando construir con su obra universos únicos y personales.
En definitiva, todo el mundo ama a Hitchcock. ¿Pero como logró esa unanimidad tan preciada como poco frecuente?. Quizás parte de las razones de ello se puedan explicar observando la particular cualidad de convivencia que hay que su obra, que logra que esta sea tan rica y valiosa a varios niveles. No voy a entrar en detalles de las próximas afirmaciones, pero citemos otra vez a Truffaut que decía que la obra de Hitchcock era “universal como Ben Hur de William Wyler y confidencial con Fireworks de Kenneth Angers” o Zizek que a la hora de tratar clasificar la obra del director dentro de la triada de “realismo-modernismo-posdernismo” llegaba a la conclusión de que “en cierto sentido, es las tres cosas al mismo tiempo”. Es decir, Hitchcock era un cineasta al mismo tiempo comercial y experimental y su obra es al mismo tiempo clásica, moderna y posmoderna.
Nadie puede negar a Hitchock en su carácter de cineasta experimental. No se pueden negar los aportes que le hizo al cine y como fue uno de los más novedosos, arriesgados y creativos cineastas que hayan existido. Hitchcock parecía plantearse cada nueva película para resolver un problema nuevo: ¿Cómo hacer un thriller que se desarrolle solo en un bote? (Náufragos). ¿Cómo hacer una película de una sola toma? (La Soga) ¿Cómo lograr sostener una película donde la estrella se muere al principio? (Psicosis).
Es decir, el mérito de Hitchcock no solo esta en sus innovaciones y su riesgo artístico, sino que también en el hecho de que lo hizo todo eso en un marco de cine comercial, de frente al público, como una experiencia compartida.

2

Abba tiene una cualidad poco común que es la de gustarle a todo el mundo.

Ok, mentira. No eran un grupo adorado por la critica y tenían muchisimos detractores. Convengamos también que la música pop carece de una algo parecido a una critica seria y la critica de especifica de rock (que convengamos también que casi no existe, ni existió nunca) tenia que obviamente combatir las bandas del tipo de Abba, aunque cabe recordar que en este campo tenia algún que otro defensor celebre.
Pero de Abba si se puede decir logró gustarle a un enorme conjunto de personas. No solo me refiero solo a esos números tan elocuentes que hablan por si solos como los seis conciertos consecutivos sold out en Wembley en 1979 o que son la mayor exportación comercial de su país (seguidos por Volvo). No solo me refiero solo a la enorme cantidad de personas, sino que me refiero también a una enorme variedad personas. Abba tocaban para celebraciones de distintas familias reales europeas (obviamente haciendo Dancing Queen), o tocaban en conciertos para la Unicef, pero su música sonaba también (sin ironía y por pura admiración ) en los conciertos de Throbbing Gristle y eran el único gusto común que tenían los no-mas-posiblemente-opuestos bajistas de los Sex Pistols, Glen Matlock y Sid Vicius. Monarquía y contracultura unidos; con Abba vale eso de que la música une a la gente y reconcilia enemigos.

(Creo que es un buen momento para aclarar que este texto no tiene ni conclusión, ni moraleja, ni nada por el estilo)

Seria un disparate mayúsculo poner a Abba y a Hitchcock como equivalentes. Quizás haya candidatos a ser el equivalente a Hitchcock en el mundo de la música pop o en el mundo del rock, pero creo que en realidad este no existe. Si existiese, debería ser al mismo tiempo Abba y The Velvet Underground.
De hecho parece no haber nada mas opuesto a la idea de vanguardia que Abba. Abba era música pop y la música pop es el último lugar a donde terminan desembocando los hallazgos de las vanguardias. Además que cuando llegan al pop, estos hallazgos ya no tienen nada de vanguardia.
Por ejemplo: el camino degenerativo que lleva desde The Clash a Green Day esta regido por una domesticación y desnaturalización progresiva de los elementos peligrosos e innovadores del original, convirtiendo al resultado final en una perfecta parodia del original, totalmente contraria al espíritu inicial. (Hagamos el esfuerzo en considerar a The Clash como algo de vanguardia para que se entienda la idea)
Pero Abba trabajaba con esas degeneraciones finales. En Abba convergían degeneraciones absolutas de cualquier cosa que haya estado de moda recientemente: folk jipoide, glam rock, música disco, rock progresivo, etc. Todo en su ultimo eslabón de deterioramiento. Pero curiosamente, y he aquí la magia de la banda, al llegar a Abba todo eso se transformaba en algo hermoso.
Por mas que trabajaban con basura, si uno escucha un disco de Abba puede darse cuenta de que los tipos dieron con algo y que hicieron un hallazgo notable. De que tienen las reglas secretas de algún misterio y descubrieron la llave maestra para generar hits que no solo eran pegadizos, sino que también eternos y universales. ¿Cuál es el secreto?. ¿Existe ese secreto?. ¿Hay reglas?.

3

Cuando se repasan los puntos altos de la carrera de Clint Eastwood como director se suele olvidar la grandiosa Cazador Blanco, Corazon Negro (White Hunter, Black Heart, 1990), una película tan espléndida y completa como Unforgiven , Midnight in the Garden of Good and Evil, Bird u otros grandes títulos de esta institución viviente del cine.
Basada en la novela de mismo nombre de Peter Viertel la historia esta libremente inspirada en los rumores sobre la actitud del director John Houston los días previos al rodaje de The African Queen (1951) con el propio Eastwood interpretando a Houston (“John Wilson” en el filme) que al parecer estaba mas entusiasmado con la posibilidad de ponerse a prueba como hombre en la vida salvaje africana que filmar en una película. Obsesionado con la posibilidad de ir de safari, Wilson parece no poder pensar en otra mas que en matar un elefante y parece que no va a estar satisfecho hasta que lo haga. Esa obstinación inquieta a los representantes de los estudios de Hollywood y al equipo de trabajo que ven como esa actitud pone en peligro la producción y todo el dinero puesto en ella. Ese conflicto entre los deseos individuales de Wilson de querer la vida al máximo que chocan con sus obligaciones profesionales como director de cine son el eje central de la narración.
Una subtrama ligada al tema central se desarrolla en la relación que mantiene con Pete (John Fahey) un joven guionista encargado de dar los últimos retoques al guión para mejorar su versión definitiva.
Hay una escena que puede pasar algo desapercibida a primera vista pero es una escena clave en donde Wilson y Pete discuten sobre el guión de la película. Esta escena es una pequeña joya metacinematografica y un pequeña lección sobre cine donde Eastwood parece estar poniendo sus propias creencias en labios de su personaje. El dialogo es al mismo tiempo un dialogo entre dos generaciones de artistas y, porque no, entre cine clásico y cine moderno:

(Pete le termina de leer a John la última versión del guión)

Pete -¿Y bien John?. ¿Qué te parece?.
John -No esta mal Pete, pero estas tratando de complicar la historia. Las cosas son siempre mejores si se las deja simples.
Pete –No siempre
John –Siempre. Es la base del arte realmente importante: la simplicidad.
Pete –John, no hay reglas en el arte.
John –Hay cientos de reglas. Hemingway lo entendió, es por eso que redujo la vida a sus términos mas simples: valor, miedo, impotencia, muerte. La vida de la gente simplemente se da, las cosas les pasan unas tras otra. Nunca se enredan con absurdas subtramas que a nosotros nos han hecho sudar la gota gorda. Stendhal lo entendió, Flaubert, Tolstoy, Melville. La simplicidad es lo que los hizo grandes. Pete, no lo compliques más. Solo vas a perder el tiempo.
Pete -¿Estoy perdiendo el tiempo tratando de mejorar el guión?. ¿No es eso por lo que estoy aquí?. ¡A mi me parece que el guión es muy bueno!.
John –Quiero que lo termines para que nos vayamos de safari.
Pete -¿Safari?. Yo pensé que primero íbamos a filmar.
John –Si esperamos tanto no vamos a ir nunca. Terminamos el guión y salimos de Safari. Después de echarnos al elefante nos echamos la película.

[1] Previamente a la clásica entrevista-libro El Cine según Hitchcock de Truffaut, Claude Chabrol y Eric Rohmer escribieron un, menos conocido, libro sobre la obra Hitchcock. Estas declaraciones de Chabrol el una entrevista posterior (ya era un cineasta con media docena de filmes encima) dan cuenta de que la obra de inglés, de la misma manera que llevo al género del suspense a otro nivel, también sirvió para llevar a la critica a otro nivel: “De alguna forma, era un ensayo de delirio organizado. Éramos muy conscientes de que estábamos sobrepasando la simple critica, el simple estudio de un autor, pero resultaba interesante saber hasta que punto era posible reconducir ciertos razonamientos, incluso hasta llevándolos al absurdo, a partir de elementos reales (..) pienso que siempre es divertido intentar escribir un libro cuyo método sea más importante que el tema. Pues lo más divertido e interesante resultaba ser el método de análisis. El tema de Hitchcock también, evidentemente, y el método sólo era posible con ese tema ya que ofrecía una enorme cantidad de posibilidades de delirio interpretativo. Hay tipo que dijo –era un critico de provincias, su frase era extraordinaria pero no sacaba de ella todas su consecuencias-, que Hitchcock era muy molesto, pues daba la impresión de ser una cacerola rellena de nada, rellena de vacío. Es algo impensable y, a pesar de todo, es verdad. En este sentido, Hitchcock es la más española de las posadas. Cosa de la que, por otro lado, él es muy consciente. Ahora bien, el resultado de que, a partir de esas formas, nosotros sacáramos conclusiones metáfisicas es claramente falso. Al mismo tiempo, nosotros teníamos razón en hacerlo, y seguimos teniendo derecho, pero... Es difícil de explicar. En fin, quiero decir que, en su caso, el punto de vista formal es obligatoriamente el más importante. Porque Hitchcock no es un formalista, es un cineasta formal”.
[2] Pese a que hay un reconocimiento unánime de cualquier amante del cine hacia con Vertigo y suele ser considerada por no poca gente como su película favorita de todos los tiempos, en su momento paso si pena ni gloria, sin ser ni un éxito ni un fracaso. Simplemente cubrió los gastos.

20051213

Napalm Death-Scum (1987)



"The core of the band doesn't have to be stagnant. Napalm Death is seen as a pioneering band. To be in a band that pushes music to the nth degree is going to excite you. To be controlled and metronomic? We don't do that. We attack stuff. We have to push the whole thing down the stairs" Mark Greenway

En el liceo, una de las preguntas clásicas en los escritos de la asignatura “Música” era algo así como: “Defina la diferencia entre ruido y música”.
Para mí esa pregunta carecía de sentido. No entendía cuál era el punto, cual era la diferencia y menos cual seria la utilidad de establecer la puta diferencia. Yo adoraba el ruido y por mas que me pasaba escuchando música todo el día tampoco entendía cual era la necesidad de estar definiendo que era la música. No me importaba. Ya desde temprana adolescencia adoraba los pasajes mas ruidosos de los cassettes de Sonic Youth y Jesus & Mary Chain que habían caído en mis manos. Para casi todos mis amigos, conocidos y parientes mucha de la música que escuchaba era puro ruido. Y mi me encantaba ese ruido.
No recuerdo bien cual era la respuesta correcta que se suponía que uno tenia que dar para que el profesor considerase que uno había aprendido bien la lección. Pero debía ir por el lado de que el ruido era algo feo, malo y caótico y la música algo lindo y armonioso. No sé. Creo que uno debía definir a la música como una especie de combinatoria de ritmo, melodía y noseque de la armonía. En mi casa mi padre tenia un disco de Stockhausen que no era nada de eso, así que otra vez, una respuesta de ese tipo me resultaba sin sentido. Pero a mi profesor no le importaba porque él era de la idea que después de Stravinsky nada importante había pasado en la historia de la música. Que después de ahí la música había entrado en una crisis de ideas, decadencia y noséque más. Es decir, literalmente decía que después de Stravinski la música había muerto. En fin, alguien ideal para darle clases de música a adolescentes.

Atraído por el hermoso ruido del Nevermind the Bollocks yo había abandonado mi brevisima etapa (pseudo) heavy pero me traía de mi paseo por el lado metalero de la vida el conocimiento de un subgénero musical donde la melodía brillaba por su ausencia, el ritmo era tan rápido que se transformaba en una muralla sonora monolítica que no se podía distinguir entre un golpe del siguiente y la armonía... bien gracias, si había armonía ahí, era la armonía del Apocalipsis.
El grindcore era un ruido brutal y enfermo, y no parecía tener otra motivación que esa: ser un ruido brutal y enfermo. Un ruido brutal, enfermo, hiper saturado, podrido, feo, infernal. Eran cortas explosiones de una energía bestial y feroz que muchas veces no duraban ni un minuto, donde un bajo saturadisimo envolvía el sonido total de las “canciones” y los “cantantes” gruñían como cromañones atorados algo que guardaba una relación libre con las letras escritas, mas interesados en la sonoridad de la voz como un instrumento mas que en transmitir algún mensaje concreto. Todo saturado, todo al palo, todo ruidoso. Yo encontraba eso como algo muy seductor, sobretodo porque elevando todos los clichés al del death metal al extremo humanamente posible, el grindcore había logrado por momentos en convertirse en algo totalmente diferente.


No son muchos discos en la historia del rock pueden vanagloriarse de ser considerados iniciadores de todo un estilo, subgénero o escena nueva. Scum, de los ingleses Napalm Death pasará la historia del rock como el puntapié inicial de grindcore, el subgénero mas extremo y brutal del metal mas extremo y brutal.
Scum es considerado como el punto final de la carrera metálica por ver que tan rápido, fuerte y podrido se podía llegar a tocar. Carrera que parecía tener el punto de partida en Motorhead, aunque eso es simplemente una convención ya que siempre se puede ir mas atrás. Gran parte de la historia del rock se trata de eso, subir la apuesta de la generación anterior.
Pero Lemmy se quejaba a menudo de que muchas bandas death/grind que declaraban estar influenciados por Motorhead no tenían nada de blues y Motorhead era blues. Lemmy tenia razón. En Scum ya no quedan vestigios del blues. De hecho, por gran parte del disco, apenas quedan vestigios de heavy metal.
Si bien él limite entre el death metal y el grindcore no es algo muy fácil de determinar, se puede decir que mientras que el death metal comparte muchos puntos en común con el heavy y el trash (los generos que le precedieron), el grindcore se aventuraba a ir tan lejos que poco quedaba de esos supuestos precedentes, adentrándose en todo un terreno nuevo a explorar. Al mismo tiempo, en su búsqueda por lo extremo, Scum parece plantear lo paradójico de esa carrera, lo inútil de solo querer ser mas rápido y brutal que lo anterior. Creo yo, que si bien posteriormente algunas bandas llegaron a editar discos que en su conjunto eran mas extremos y bestiales que Scum todos tenían el punto de partida aquí y ninguno pudo superar al casi irónico You Suffer, bufido satánico y rabioso de aproximadamente 2 segundos que se encuentra en Scum[1]. Es decir, esa carrera por lo extremo, fuerte y rápido solo puede derivar en esa especie de eructo distorsionado y saturado.
Hay que tener en cuenta una cosa: Napalm Death tuvo mas impacto en la escena del metal que en cualquier otra, por lo que casi toda la mediatización de su obra se produjo a través de las finas plumas de medios especializados en heavy metal. Gente acostumbrada a elogiar discos triples, temas épicos y virtudes técnicas de instrumentistas que estudiaban en conservatorios. Algunos críticos de metal veían que más allá de Scum no se podía ir. Mas allá no hay música. Mas allá esta el ruido, el caos, la anarquía, confusión, el mal, el pandemónium, el mare mágnum, el libertinaje. Mas allá no había música, había puro ruido.
Y de alguna manera tenían razón. Gran parte de Scum se parece mucho a una intensa bola/avalancha de ruido saturado que poco tenia que ver con la definición más convencional de música. Si bien en esa época ya había una prensa especializada en metal extremo, en algunos círculos metaleros Scum fue visto como una especie de signo de decadencia (“¡Esta gente que nisiquiera sabe tocar!”). Horreur!.
Este punto de quien mediatiza es importante, porque cuando se habla de Scum como “una gran bola de ruido”, hay que tener en cuenta quién lo dice, porque después de todo se habían dicho cosas parecidas hasta del dulce Elvis. No es taaaan asi.

“Hay mucho mas que tratar de ser el más rápido, el más pesado y el más enfermo. Por supuesto estamos ingresando a una era en la que resulta muy difícil hacer algo nuevo. Yo busco a aquellas bandas que innovan y desafían las categorías. Términos como death metal o grindcore no tienen mucha relevancia para mí. Originalidad e innovación son la clave de esto”. Bill Steer

Por otro lado, la construcción histórica/narrativa que lleva de Motorhead al Trash, del Trash al Death y del Death al Grindcore es en gran parte discutible Si bien Napalm Death tienen su lugar asegurado en la historia del metal, nunca se sintieron parte del género, ni de ningún género.
Napalm Death no pertenecían exactamente a la tradición del metal, sino que era originalmente una banda punk. Napalm Death nació 6 años antes de Scum, y eran una banda de punk extremo en la línea de Discharge y que se movía en él circulo de influencia de Crass y el anarko punk. De hecho la primera edición discográfica de Napalm Death fue en el compilatorio de Crass Records, Bullshit Detector, de 1984 y el primer EP de la banda (“Punk is a rotten corpse”) tiene que ver mas con el punk más extremo que con el metal.
Esto explica muchas cosas, como las letras y preocupaciones políticas[2] de la banda o el hecho que en el disco hay mas énfasis en la búsqueda de sonido/ruido particular que en las habilidades técnicas de los músicos.
Los riff trasheros desperdigados a lo largo de Scum revelan que para la época los integrantes de la banda escuchaban desprejuiciadamente metal en dosis abundantes. Con un pie en cada lado, el grindcore se convierte en una pieza importante en el proceso de crossover entre el punk y el heavy.
Pero no hay solo eso. El sonido de Napalm Death recuerda otras cosas. No es muy difícil enmarcarlos como una banda de noise extremo o como una banda de avant garde en el sentido más estricto del termino. Hay algo que remite a los Swans dando vueltas por ahí y eran fans declarados de la concreción y brutalidad del primer Killing Joke. No es tampoco disparatado verlos como una banda de “ambient industrial”. Como toda buena banda, a Napalm Death es una banda algo difícil de encasillar. Los fans y el impacto de Napalm Death transcendió las fronteras del metal para interesarle a fans de la música (o el caos) en general.
Algunos proyectos posteriores o paralelos de integrantes de Napalm Death revelan amplitud de miras e intereses diversos, Lee Dorrian se fue para fundar Cathedral, que empezó como una banda de "doom death" para terminar como una correctisima banda de trash. Mick Harris siguió con la veta de la brutalidad en Extreme Noise Terror, pero también trabajó con John Zorn y formo Scorn (ambient-indutrial-dub?), Bill Steer fundo Carcass, que partieron de un “slatter death” para ir virando hacia el trash mas convencional con el paso de los discos y Justin Broadrick fue por caminos mas eletronico-industriales con Godflesh y Tecno Animal. La lista seguiría, así como una larguisima lista de músicos que pasaron por la banda. Son tantos al punto que hoy en día en Napalm Death no quedan miembros fundadores.

Scum tiene una particularidad interesante, que es que es casi un split entre dos bandas, ya que el Lado A y el Lado B pertenecen a distintas formaciones de la banda. Yo prefiero el lado B, mucho mas una muralla intensa de noise y casi abstracto y en donde casi no hay rastros de riff metaleros, salvo por un par de canciones. Me gustan Napalm Death como banda noise o experimental, pero no mucho cuando son una banda heavy. El Lado A es bastante mas metalero y contiene mas contactos con el Death Metal. Se puede decir que el lado A es the “ultimate death metal album” y el lado B es el fundador definitivo del grindcore, como un genero nuevo y diferenciado. Hay que subrayar que si bien para el oido no habituado la diferencia entre los dos géneros parece algo indistinguible en los círculos de grindcore muchas bandas (incluidos los mismos Napalm Death) han recibido criticas y acusaciones (y lluvias de objetos en presentaciones en vivo) de “vendidos” cuando el sonido se “ablanda” un poco y se aproxima al death metal. Hay pica ahí. No son cosas iguales.



La desprolija “conclusión”:

The Fog of War es un excelente documental sobre Robert McNamara que se estuvo emitiendo en HBO hace algunos meses. Es mas que nada una larga entrevista a McNamara en donde sobre el final cita una frase de TS Elliott que dice algo así como: “Llega un momento en el camino recorrido por una persona a lo largo de su vida en que se vuelve al punto de partida y es recién en ese momento en que ese punto de partida se ve, por primera vez, realmente tal como es”.
No me acuerdo a que se refería y estoy citando (muy) mal y de memoria, pero el concepto es mas o menos ese.
A lo largo del Siglo XX varias vertientes musicales se han encontrado con el ruido. No es el grindcore la primera expresión musical que se aventura por esos terrenos y utiliza el ruido como recurso o arma. Los manifiestos de música futurista hablan de ruido, el free jazz, los primeros músicos electrónicos, algunos rockers garageros de los 60s, la música industrial, etc, todos se han dado de bruces con el ruido. No sé si el ruido es el punto de partida de la música (ni idea), pero ha buscando tradicionalmente huir de él llegándose ha definir a sí misma como su opuesto. Pero no hay caso, siempre se vuelve al ruido.


[1] Un detalle curioso de You Suffer es que esta grabado con un volumen un poco mas alto que el resto de los temas del disco, pero uno nunca llega a bajar el volumen a tiempo porque el tema termina antes, con lo que uno queda simplemente exaltado/asustado por esa ráfaga de ultratumba que se encuentra promediando el disco.
[2] Ej; Surrounding spectacle/To occupy curiosity/ Nullifies the need/ To face reality/Forms of escapismAnd entertainment/Occupy & disable thought.

20051115


Aunque tampoco es malo, el cuarto disco de Public Image Ltd no es ni por asomo el mejor disco de la banda pero tiene la curiosidad de que existen dos versiones del mismo: la versión oficial de Lydon (This is what you want...and this is what you get) y la versión semi-pirata de Keith Levene (Commercial Zone).

La historia fue mas o menos así. Commercial Zone era el proyecto original en que John Lydon, Keith Levene, Pete Jones y Martin Atkins empezaron a trabajar como sucesor de Flowers of Romance alla por 1982. Si bien las grabaciones ya habían empezado y estaban algo avanzadas, con la partida de Levene (entre otros sucesos poco afortunados) el proyecto quedó sin terminar. Tiempo mas tarde, el proceso se retomó solo con Lydon y Atkins (mas grupo de musicos sesionistas) rehaciéndose casi todo desde cero pero manteniendo el mismo núcleo de composiciones del proyecto original. Es así que en 1984 se edita la versión oficial del disco: This is what you what...these is what you get.
Pero resulta que, unos meses antes de la salida oficial de este disco, Keith Levene se las había arreglado para editar Commercial Zone argumentando y presentándola como su propia versión del disco en cuestión. Levene tenia derecho a hacerlo legalmente, ya que era aún el propietario del 50% del nombre PIL por lo tanto era tan dueño como Lydon de la banda (algo que siempre pasó en PIL y habla muy bien de Lydon: todo se repartía en partes iguales).

(Aunque en realidad todo esto mas complicado de lo que yo lo estoy explicando, y Levene no tenia en realidad los derechos para editar el disco, pero bué, no es el tema de este post.)

Si uno es fan de Levene como guitarrista original y creativo, escuchar Commercial Zone es –por lo menos al principio- algo bastante decepcionante. Para ser su versión del asunto, Levene parece bastante ausente, no solo porque no haya mas guitarras que en la versión oficial del disco, sino porque estas suenan demasiado convencionales y standard comparadas con la línea experimental que había tomado en los discos anteriores. Commercial Zone suena demasiado a lo que realmente es: las cintas que quedaron del proceso original sin terminar, editadas en crudo, sin ninguna manipulación posterior. En definitiva, Commercial Zone es una suerte de demo de This is what you want...this is what you get.
Aún así no es un mal disco y es resulta bastante interesante, por lo menos para los fans de Pil. Para empezar es la versión áspera y despojada de un disco al que se lo suele acusar de estar sobreproducido y ser demasiado prolijo. Aquí se tienen las dos versiones para comparar. Además, Commercial Zone es (en el peor de los casos) un disco entero de rarezas, toda una excepcionalidad tratandose de Pil. Los fans de la banda lo tienen muy difícil para encontrar rarities, ya que estos casi no existen. Todo lo que hacían iba a parar en su forma definitiva a los discos (no hay casi canciones inéditas de la banda) y los outtakes u otras versiones alternativas o provisorias de las canciones se destruían o se escondían bien o algo así porque no hay en ningún lado (después de todo es lógico para una banda que se llama "Imagen Publica Limitada").
Así que si bien Commercial Zone es algo medio desprolijo[1] y que muy probablemente sean simplemente unas cintas robadas por Levene que edito así nomás para hacer unos mangos (de hecho hay quien dice que Levene directamente no esta en algunas las canciones) documenta un momento de transición de Pil y una formación de la banda de la que no hay registros oficiales y además, como si esto fuese poco, tiene un par de temas que no nunca aparecieron luego (Blue Water y Miller hi-life).

La última curiosidad de Commercial Zone reside en que los títulos de las canciones son distintos a los de This is what you want...this is want you get. Obviamente se trataba de los títulos provisionales de las canciones: Max max es Bad Life, Young Brit es Solitaire, etc. Es así nos damos cuenta que él titulo provisional de Where are you? era...Lou Reed (!).

“Oficialmente” Where are you? Esta dedicada a Jeannette Lee, la única chica que fue integrante de Pil hasta que abandono la banda repentinamente en 1982. Además de haber sido en su momento novia de Levene, Jeanette era un miembro no musical de Pil, encargada de tareas varias vinculadas con la promoción, management y sobretodo de la parte visual del grupo (hizo muchos videos para los shows en vivo). Si uno lee la letra y conoce algo de la intimidad de la banda, la teoría de que esta dedicada a ella tiene mucho sentido, pero cuando a uno la escucha sabiendo cual era su nombre original es imposible resistir el morbo de pensar que John Lydon leesta cantando a Lou Reed.

Where are you
Where are you

So now you keep your distance
Double on the nuisance
Avoid the situation
Avoid your occupation
Hardly surprising
Too busy socialising
The lying and the faking
The lying and the waiting

Where are you
Where are you
Where are you now

You’re never here
When you’re needed
Nothing ever heeded
Pretending and pretending
But you don’t even try

Where are you
Where are you now

A car without an engine
A plane without a pilot

Where are you
Where are you now

Where are you
Where are you now


[1] Commercial Zone nunca fue reeditado. Existen dos ediciones del disco. La primera, muy limitada en cantidad, que salió en un sello aleman, con una caratula en blanco y negro que decia solo la informacion básica. Meses después Levene se las arreglo para editar en New York una edición un poco mas prolija y de mayor tirada. En ese momento ademas editó también unas (hoy carisimas y muy raras) ediciones especiales con curiosidades varias, una de las cuales traian de regalo unas botas (!).

20051025

Meet the Apocalipsis




They're smart. They're sweet. They're pretty. They're multitalented instrumentalists and singers. They're twins. They're loving sisters to the new baby in the family. They beat neocon radio talk show hosts at their own game. They're just twelve years old. They make beautiful, soaring, harmonious music together -- music with a pro-White slant. They're the daughters of National Vanguard writer and activist April Gaede. And they are the most talked-about duo in the burgeoning Euromusic scene: They are... Prussian Blue.

"These gals will be breaking new ground, and will also capture the imagination of young boys and girls all across the world. The impact could be huge and their influence will encourage 'copycats' ...creating an entire genre of pro-White music. ...I'm hanging on the edge of my seat with anticipation."

The early release of a sample from the song, “The Stranger,” a musical adaptation of a Rudyard Kipling poem, is causing quite a stir on the racialist music scene, and has the potential to cross over into the mainstream “alternative” rock scene


IS THERE ANYTHING CUTER than two identical twin twelve-year-old girls who have a band together? How about if they dress in matching plaid skirts—that ups the cuteness quotient, right? And what if they perform folky versions of classic racist songs by bands like Skrewdriver and Rahowa? Whoa! Now we are heading into the cute danger zone.And the best part of it all? These girls have the talent to back it all up. They sing like angels, harmonize like only siblings can, and are more adept at their chosen instruments than most one-hit-wonder crap. "Disco punk," you say? "New wave of necro metal?" Those are passing fancies. Prussian Blue are doing nothing short of trying to change the course of humanity. Ladies and gentlemen, we give you Lynx and Lamb, the girls of Prussian Blue

Please tell me the significance of the name Prussian

"Blue.Part of our heritage is Prussian German. Also our eyes are blue, and Prussian Blue is just a really pretty color. There is also the discussion of the lack of "Prussian Blue" coloring (Zyklon B residue) in the so-called gas chambers in the concentration camps. We think it might make people question some of the inaccuracies of the "Holocaust" myth".

"Sacrifice: This song is an original that Lamb wrote with our mom. It talks about the sacrifice that so many men have made for their race. We mention Ian Stuart, Rudolph Hess, Bob Mathews and Dr Pierce. It is sung from a perspective that it is in the future and our Cause has been successful. Lamb sings the main part and Lynx sings on the chorus."

"I Will Bleed for You: This is a song originally done by Ken McLellen on his Betrayed album. We recently sang this song to audition to play at a local event and everyone loved it. The act that auditioned before us was a group of pretty White teenage girls dressed like whiggers with baggy pants and their hats on backwards. They did this horrible cheer dance to rap music. They really weren’t very good but it was a big contrast when we set up and played our own instruments and sang. Everyone looked at us like they couldn’t believe it. When we sang we sang to those girls as they stood and watched us: "I see you all around me, I see the apathy in your eyes, Knowing not what it means to be free, watching as the white flame dies, It means nothing to you, pride is an unknown thing…"

Rudolph Hess, man of Peace/He wouldn't give up and he wouldn't cease/ to give his loyalty to our Cause/Remember him and give a pause